Dejó un trabajo de US$75.000 en Chicago y ahora paga menos de US$100 de alquiler en el medio de la nada
Zoe De La Paz abandonó su carrera en la gran ciudad para coser vestuario en el Parque Nacional Yellowstone. Hoy vive con un alquiler de solo US$96 por mes y se acerca a su sueño de llegar a Broadway.
Zoe De La Paz tomó una decisión radical que muchos considerarían impensada: renunció a un puesto corporativo en Chicago con un salario anual de 75.000 dólares para mudarse a un lugar remoto en Wyoming.
La joven, que siempre soñó con el mundo de las artes escénicas, encontró en el Parque Nacional Yellowstone una oportunidad que combinaba su pasión por la costura con un estilo de vida mucho más sencillo y económico. Hoy trabaja cosiendo vestuario para producciones teatrales y paga apenas 96 dólares mensuales de alquiler.
Su historia se volvió viral por el contraste entre su vida anterior en una gran ciudad estadounidense y la nueva realidad en medio de la naturaleza. En Chicago, Zoe enfrentaba el típico estrés de la vida urbana, altos costos de vivienda y un ritmo que no le permitía dedicarse plenamente a su verdadera vocación.
Al llegar a la zona de Yellowstone, todo cambió. El bajo costo de vida le permitió ahorrar de manera significativa y, al mismo tiempo, sumergirse en un entorno que la inspira creativamente. "Pago menos de 100 dólares de alquiler y eso me da una libertad que nunca tuve", contó en entrevistas.
Actualmente, su trabajo consiste en confeccionar y reparar vestuario para diferentes espectáculos. Esta experiencia le sirve como paso intermedio hacia su gran objetivo: llegar a Broadway. Cada día que pasa cosiendo en ese entorno natural la acerca más a perfeccionar sus habilidades y a construir un portafolio sólido.
La mudanza no solo implicó un cambio geográfico y económico, sino también una transformación personal. Zoe asegura que el contacto con la naturaleza y el alejamiento del consumismo le devolvieron la motivación y la claridad sobre lo que realmente quiere para su futuro.
Su caso se suma a una tendencia creciente de profesionales que, tras la pandemia, decidieron replantear sus prioridades y buscar un equilibrio entre carrera, economía y calidad de vida. Aunque no todos están dispuestos a irse "al medio de la nada", historias como la de Zoe invitan a reflexionar sobre las verdaderas necesidades y los sueños postergados.
Mientras continúa trabajando en Yellowstone, Zoe De La Paz sigue capacitándose y preparándose para dar el salto a los escenarios de Nueva York. Su experiencia demuestra que, a veces, bajar el ritmo y reducir gastos puede ser el camino más directo hacia las metas más ambiciosas.