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El Yarco, el humorista elogiado por Moria que dejó su trabajo de ingeniero en Alemania para subirse

El actor y comediante sanjuanino relató en diálogo con LA NACION cómo abandonó su carrera en ingeniería en Alemania para dedicarse al humor, superando la resistencia familiar, el bullying en la adolescencia y un problema de salud que lo marcó.

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El Yarco, el humorista elogiado por Moria que dejó su trabajo de ingeniero en Alemania para subirse
La Nacion

El Yarco, humorista oriundo de San Juan, se ha convertido en uno de los nombres emergentes del circuito de stand up argentino. Su trayectoria llama la atención por el giro radical que dio: dejar una promisoria carrera como ingeniero en Alemania para perseguir su vocación en los escenarios.

En una entrevista con LA NACION, el comediante contó los detalles de esa decisión que sorprendió a su entorno. La resistencia familiar fue uno de los primeros obstáculos. Sus padres, preocupados por la estabilidad económica, veían con escepticismo que abandonara un puesto calificado en el extranjero para volver a la incertidumbre del mundo artístico.

El bullying sufrido durante la adolescencia también jugó un rol importante en su historia. Aquellas experiencias difíciles lo llevaron a encontrar en el humor una herramienta de defensa y, más tarde, una forma de conectar con el público. “Transformé el dolor en risas”, resumió el artista, quien hoy transforma esas vivencias en rutinas que generan empatía y carcajadas.

Un problema de salud que lo marcó profundamente fue otro punto de inflexión. Según relató, esa situación lo obligó a replantearse sus prioridades y lo impulsó a tomar la decisión definitiva de dedicarse por completo al humor. El cambio no fue fácil: significó volver a empezar en un rubro altamente competitivo, pero el apoyo de figuras como Moria Casán, quien lo elogió públicamente, le dio un impulso importante.

Desde entonces, El Yarco ha construido una carrera en ascenso. Sus shows combinan observación social, anécdotas personales y un estilo directo que resuena con el público porteño y del interior. En los últimos meses ha sumado presentaciones en teatros de Buenos Aires y participaciones en ciclos de humor televisivo.

El caso del comediante sanjuanino pone de relieve un fenómeno cada vez más frecuente: profesionales con trayectorias sólidas en otros campos que deciden apostar por las artes escénicas. Su historia inspira a muchos que sienten el llamado de la vocación artística pero temen dar el salto.

Hoy, con varias funciones agotadas y el reconocimiento de colegas de la escena, El Yarco asegura que no se arrepiente de la elección. “Dejar la ingeniería fue el mejor riesgo que tomé”, afirma. Su recorrido demuestra que, a veces, el mayor éxito llega cuando uno se anima a seguir el camino menos previsible.

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