Pescaron el bagre más grande del mundo en Polonia: “Controlar el señuelo era realmente difícil”
Dos pescadores europeos capturaron un siluro de 2,92 metros en un embalse de Rybnik durante un torneo internacional. El ejemplar, ya visto el año pasado, batió el récord mundial y fue liberado tras medirlo.
Un alemán y un neerlandés lograron lo que parecía imposible: capturar al bagre más grande del mundo. Oliver Schäfer y Kevin Cremers pescaron un siluro europeo de 2,92 metros de largo en un embalse de Rybnik, Polonia, durante una competencia internacional de pesca.
El medio alemán Blind contó la historia en detalle y dialogó con los protagonistas de esta hazaña. El lugar elegido no fue casual: el embalse está al lado de una central eléctrica de carbón, donde las aguas más cálidas hacen que carpas, bagres y luciopercas crezcan mucho más rápido que en condiciones normales.
“Por mi experiencia, supe de inmediato: este es un pez enorme. Pero solo vimos lo grande que era en realidad cuando salió a la superficie”, relató Cremers. La pelea contra el animal duró más de 30 minutos. Mientras Cremers manejaba la embarcación contra el viento, Schäfer intentaba controlar el señuelo de goma que había atacado el depredador con brutalidad.
Una vez que lograron sacarlo del agua, lo colocaron en un sector con temperatura más baja para proteger su capa de mucosidad. Luego lo midieron en la orilla sobre una lona especial y lo liberaron de nuevo en el embalse. El jurado oficial registró 292 centímetros, lo que confirmó que habían batido el récord mundial.
Según los pescadores, este mismo ejemplar ya había sido visto el año pasado y lo habían bautizado como el más grande del mundo. En esta oportunidad lo notaron más fuerte y poderoso. “Los peces se alimentan más activamente en agua más caliente, por eso crecen tanto”, explicó Schäfer.
En su cuenta de Instagram, Cremers compartió las fotos del momento y admitió que nunca imaginaron que harían historia, aunque siempre creyeron en su equipo. El inicio del torneo fue complicado, con vientos que superaban los 40 km/h. Primero capturaron luciopercas, incluida una de 83 cm, y luego dieron con la estructura en el fondo del lago donde esperaba el gigante.
“El segundo lanzamiento fue atacado con tanta fuerza que supimos que tenía que ser un bagre de al menos 250 cm”, contó. Cuando el pez sacó mucha línea y asomó brevemente, coincidieron en que superaba los 270 cm. La lucha confirmó que era mucho más grande.
Para proteger a la especie, los pescadores siguieron el protocolo: lo llevaron sobre una lona, lo midieron rápidamente y lo devolvieron al agua lo antes posible. Un récord que quedará en la historia de la pesca deportiva internacional.