Por qué “Los reyes del mundo” sigue conquistando festivales internacionales
La película colombiana dirigida por Laura Mora ganó el premio a Mejor Película en el Festival de Biarritz, sumando otro reconocimiento a su exitoso recorrido por el cine mundial.
La noticia llegó desde Francia con la misma naturalidad con la que la película viene acumulando premios desde su estreno en 2022. “Los reyes del mundo”, la ópera prima de la directora colombiana Laura Mora, se alzó con el premio a Mejor Película en la 31ª edición del Festival de Cine Latinoamericano de Biarritz.
No es un dato menor. El festival francés es uno de los más respetados cuando se trata de cine de América Latina y suele ser termómetro de qué películas viajan, qué miradas se valoran y qué historias logran traspasar fronteras sin perder su raíz.
La película cuenta la historia de un grupo de chicos de la calle en Medellín que emprenden un viaje por Colombia buscando un terreno que les prometieron. Es un road movie áspero, lleno de violencia contenida, ternura y una fotografía que evita el pintoresquismo fácil. Lo que se ve en pantalla no es la Colombia de postal, sino la que vive en los márgenes, la que la mayoría de las producciones internacionales prefieren no tocar o estetizar.
El elenco está integrado por actores no profesionales, varios de ellos con experiencias cercanas a las de los personajes. Esa decisión, que podría sonar a receta de festival, en “Los reyes del mundo” funciona porque Mora no filma desde afuera. Ella misma creció en Medellín y ya había explorado el tema de la violencia en su anterior película, “Matar a Jesús”.
El premio en Biarritz se suma a una lista que ya incluye el León de Oro en Venecia (en la sección Orizzonti), el Premio del Jurado en el Festival de Toronto y varios galardones en festivales latinoamericanos. Es raro que una película colombiana, sin estrellas internacionales ni presupuesto hollywoodense, logre este tipo de recorrido sostenido.
Lo interesante es que “Los reyes del mundo” no busca complacer al espectador europeo ni al jurado de festival. No hay moraleja fácil, no hay héroes ni villanos claros. Hay chicos que caminan, que se pelean, que se cuidan entre sí y que sueñan con un pedazo de tierra que tal vez ni exista. Hay una escena en la que uno de ellos baila solo en una calle vacía bajo la lluvia que resume mejor que cualquier diálogo toda la mezcla de esperanza y desamparo que atraviesa la película.
En un momento en que el cine comercial latinoamericano tiende a la comedia ligera o al drama que copia fórmulas de Netflix, una película como esta recuerda que todavía hay espacio para narrativas más rugosas, más honestas y, por eso mismo, más universales.
Laura Mora, que además del premio a Mejor Película se llevó también el de Mejor Dirección en Biarritz, dijo en la conferencia de prensa que el reconocimiento “es para esos chicos que no tienen voz”. Suena a frase hecha, pero en su caso tiene peso porque la película no los convierte en símbolos ni en víctimas. Los filma como son: complejos, contradictorios, vivos.
El triunfo en Biarritz confirma lo que ya se venía viendo desde Venecia: “Los reyes del mundo” es una de las películas más potentes que salió de Colombia en los últimos años. Y, sobre todo, es una de las que mejor entiende que el cine puede ser al mismo tiempo local y universal sin traicionar ninguna de las dos cosas.
Queda por ver si este recorrido festivalero se traduce en una distribución más amplia en salas argentinas y de la región. Porque a veces las películas que más premios juntan son las que después más cuesta encontrar en la cartelera. Ojalá esta no sea el caso.