El mapa de Milei con León XIV: cómo será la visita del Papa y quiénes lo acompañarán
El Gobierno cerró la última reunión de coordinación con el Vaticano. El Presidente estará en la recepción oficial y en las misas principales, pero el Ejecutivo se corre de las actividades pastorales y sociales.
El Gobierno nacional cerró este lunes la última reunión de coordinación con la avanzada del Vaticano antes de la llegada del papa León XIV, prevista para el domingo 8 de noviembre de 2026.
“Al Palacio Libertad están invitados los gobernadores y la vicepresidente Victoria Villarruel”, confirmó el canciller Pablo Quirno. La cita, realizada en el Palacio San Martín, selló el esquema que la Casa Rosada venía delineando desde hace semanas: el Poder Ejecutivo tendrá representación en cada una de las misas multitudinarias, pero quedará afuera de las actividades de carácter pastoral y social del pontífice.
Detrás de ese reparto aparece la consigna que el oficialismo repite en la antesala de la visita: evitar que la presencia de León XIV quede atrapada en la disputa política local.
La reunión se realizó a partir de las 17 y repasó el cronograma, la logística y los dispositivos de seguridad de cada punto del itinerario. Por el Gobierno participaron el secretario de Culto y Civilización, Agustín Caulo; el subsecretario de Despliegue Territorial del Ministerio de Seguridad, Héctor Cajida, y Mara Gorini, colaboradora de Karina Milei. Del lado vaticano estuvieron el responsable de la Oficina de Viajes y el conductor del papamóvil.
Quirno afirmó que se está haciendo “el ajuste ultrafino de todos los dispositivos de seguridad, de comunicación, de traslados”. Descartó nuevas exigencias del Vaticano y aclaró que la salud del pontífice, operado el 13 de octubre de un adenocarcinoma de pulmón, solo implicó “las previsiones del caso” con atención especial durante su recuperación. La agenda se mantiene como estaba prevista originalmente.
El rol central de Javier Milei
El Presidente recibirá al Papa al pie del avión en Aeroparque, mantendrá un encuentro bilateral en la Casa Rosada que se extenderá a todo el Gabinete y lo acompañará por la tarde en la recepción oficial del Palacio Libertad, donde está previsto que tome la palabra.
Esa recepción concentrará la foto política más amplia. Tras idas y vueltas, la Casa Rosada resolvió incluir en la lista a Victoria Villarruel junto a los 23 gobernadores, Jorge Macri y legisladores nacionales. Desde el entorno de la vice confirmaron que la invitación corrió en las últimas horas, aunque no confirmaron su asistencia.
Milei participará además de la misa del lunes 9 en el Monumento a los Españoles, en Palermo, junto a la totalidad de sus ministros y al jefe de Gobierno porteño. El miércoles 11 despedirá al pontífice en Ezeiza antes de que parta rumbo a Perú a las 14.
La Casa Rosada todavía analiza si activará cadena nacional solo para los momentos en que el Papa esté en presencia del Presidente.
Presencias fuera de Buenos Aires
En Córdoba, donde León XIV celebrará una misa el martes 10 en el predio de la Fábrica Argentina de Aviones, estarán Karina Milei, Sandra Pettovello y Alejandra Monteoliva, junto al gobernador Martín Llaryora.
En Luján, el miércoles 11, el Gobierno enviará al jefe de Gabinete Diego Santilli y al secretario de Comunicación Fabián Fernández, en un acto que contará con la presencia del gobernador Axel Kicillof.
Actividades sin representación nacional
El Ejecutivo no estará presente en la visita al Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole, en el encuentro con el mundo del trabajo en la Universidad Católica Argentina, en la celebración de vísperas con el Episcopado, en la reunión con el clero en Córdoba ni en la recorrida por el Complejo Penitenciario Federal de Devoto.
“Son justamente actividades que realiza el Santo Padre y en función de eso la presencia será del Vaticano”, explicó Quirno. Esa misma regla alcanzará a Kicillof, quien recibirá al Papa en la puerta del Cottolengo pero no podrá acompañarlo durante la recorrida interna.
El reparto se apoya en un acuerdo con la Iglesia para evitar lecturas políticas. El sábado, Caulo sostuvo que el Gobierno “sigue trabajando para que no se politice la visita”. Milei definió el viaje como “un evento histórico” y cuestionó los intentos de arrastrar la figura del Papa a la “miserabilidad de la política”.
La agenda incluye puntos sensibles tras la discusión por recortes en el Presupuesto 2027 que luego se revirtieron. Por eso, desde la Casa Rosada apuestan a poner el acento comunicacional en la dimensión pastoral de esas actividades.
Faltan menos de diez días para la llegada del pontífice. Los equipos continúan con los encuentros de ajuste en Córdoba y Luján durante esta semana.