Vandalismo rural: la oposición advirtió que el proyecto duplica delitos y reduce penas
El diputado Ramiro Gutiérrez (UxP) cuestionó la iniciativa impulsada por Martín Ardohain (PRO) que obtuvo dictamen de comisión, al considerar que se superpone con figuras ya existentes en el Código Penal y contempla sanciones más leves.
El proyecto de ley sobre vandalismo rural que obtuvo dictamen de comisión en la Cámara de Diputados genera fuertes cuestionamientos por parte de la oposición. Según el diputado Ramiro Gutiérrez, del bloque Unión por la Patria, la iniciativa impulsada por Martín Ardohain, del PRO, duplica figuras delictivas ya previstas en el Código Penal y, al mismo tiempo, reduce las penas para determinadas conductas.
Gutiérrez sostuvo que el texto legislativo crea superposiciones innecesarias con el ordenamiento jurídico vigente. "Se superpone con figuras ya previstas en el Código Penal y contempla sanciones más leves para determinadas conductas", afirmó el legislador.
La iniciativa busca endurecer las respuestas penales ante actos de vandalismo en el ámbito rural, como daños a maquinaria agrícola, incendios intencionales de campos o robos de cosechas. Sin embargo, desde la oposición se señala que, lejos de fortalecer la protección, el proyecto podría generar confusión jurídica y resultar en penas más benignas en algunos casos.
El debate se enmarca en un contexto de creciente preocupación por la seguridad en el campo argentino, donde productores reclaman medidas concretas ante el aumento de estos incidentes. El oficialismo defiende la necesidad de una legislación específica que disuada estas prácticas, mientras que la oposición pide mayor precisión para evitar redundancias y debilitamientos del marco penal actual.
Hasta el momento, el proyecto cuenta con dictamen favorable en comisión y podría avanzar a su tratamiento en el recinto en las próximas semanas. Desde Unión por la Patria anticiparon que presentarán modificaciones o, en su defecto, votarán en contra si no se corrigen los aspectos señalados.
El tema del vandalismo rural ha ganado relevancia en los últimos años, especialmente en regiones productivas del interior del país. Distintos sectores del agro vienen reclamando herramientas legales más efectivas, pero el consenso político parece lejano ante las diferencias en los enfoques sobre cómo abordar el problema.