Villarruel marca diferencias con Milei por el posible congelamiento de la Ley Malvinas
La vicepresidenta celebró en redes las versiones sobre postergar el proyecto impulsado por el Presidente. La iniciativa busca endurecer sanciones por explotación de recursos en las Islas y enfrenta obstáculos parlamentarios y reparos de Estados Unidos.
La vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a exponer sus diferencias con el presidente Javier Milei al celebrar en redes sociales las versiones sobre un posible congelamiento de la llamada Ley Malvinas, un proyecto impulsado por el Ejecutivo y elaborado bajo la órbita del asesor presidencial Santiago Caputo.
En su cuenta de X, Villarruel escribió este viernes: “Por eso los verdaderamente patriotas y malvineros hicimos silencio. Res non verba”. La expresión latina se traduce como “hechos, no palabras” y respondía a un usuario que ironizaba sobre si el “brote malvinero” del oficialismo había sido apenas humo.
El proyecto, formalmente denominado de Defensa de la Soberanía Nacional, fue enviado al Congreso en septiembre. Su objetivo principal es endurecer las sanciones contra quienes exploten recursos naturales sin autorización argentina en el territorio de las Islas Malvinas, además de ampliar las herramientas legales de defensa de la soberanía.
La iniciativa prevé un régimen de sanciones económicas que alcanzaría a empresas que operan en el archipiélago, incluidas compañías estadounidenses con subsidiarias en las islas. Ese punto generó objeciones diplomáticas desde Washington.
La polémica se desató luego de que trascendiera que el oficialismo evaluaba frenar el tratamiento del proyecto en la Cámara de Diputados. Según las versiones, las dificultades para alcanzar acuerdos parlamentarios y los reparos transmitidos por el subsecretario del Departamento de Estado estadounidense, Christopher Landau, estarían detrás de la decisión.
De acuerdo con las publicaciones, el proyecto sería “cajoneado” sin fecha de reactivación. El avance parlamentario enfrenta obstáculos concretos: todavía no consiguió dictamen en Diputados. Está previsto un nuevo plenario de las comisiones de Defensa Nacional, Legislación Penal y Relaciones Exteriores para el martes 27 de octubre.
En ese contexto, la oposición aprovechó para exigir explicaciones a la Cancillería. Milei salió a desmentir la posibilidad de congelamiento al compartir una publicación de Santiago Caputo con la expresión “PARA VARIAR.”.
Desde el Gobierno aseguraron que el Presidente ratificó que la Ley Malvinas es prioridad. Caputo, por su parte, escribió que “es prioridad de este Gobierno porque la causa Malvinas es una causa sagrada para los argentinos”, calificó de “fake news” las versiones sobre postergación y afirmó que ningún gobierno hizo más por defender lo que es de los argentinos.
El asesor presidencial también publicó fotos saludando a funcionarios estadounidenses tras reuniones con el canciller Pablo Quirno y con Milei, en lo que la Casa Rosada considera “una oportunidad histórica para estrechar vínculos”.
La intervención de Villarruel reavivó las tensiones internas del oficialismo. Con su frase, la vicepresidenta sugirió que la puesta en escena inicial del proyecto careció de sustento real y cuestionó un supuesto retroceso ante las advertencias de Estados Unidos.
Las diferencias entre Villarruel y Milei se vienen acumulando desde hace casi dos años, desde el episodio en el que dejaron de saludarse en un Tedeum. En el último mes, varios funcionarios pidieron su renuncia, acusándola de intentar desestabilizar al Gobierno.
La vicepresidenta, que suele destacar su raigambre familiar militar, mantiene una agenda propia y se acerca a gobernadores y legisladores del peronismo y el radicalismo. Esas movidas refuerzan su perfil independiente de cara a posibles proyecciones políticas futuras.
Mientras Milei y Caputo ratifican públicamente la continuidad de la iniciativa, Villarruel reivindicó su silencio y dejó abierta una nueva controversia sobre el futuro de la Ley Malvinas.