Política

Ya no alcanza con gritar mejor que el resto

La mejora en los ingresos sigue lejos y el tiempo apremia para Javier Milei, que ya comenzó a preparar su campaña por la reelección. La mayoría de las encuestas niega que le alcance con lo que tiene hasta ahora.

Publicado el 8 de agosto de 2026, 06:35 hs

El presidente Javier Milei enfrenta un escenario cada vez más complejo de cara a su intento de reelección. Según coinciden la mayoría de las encuestas realizadas en las últimas semanas, el apoyo que consiguió en 2023 se ha erosionado de manera significativa y la mejora en los ingresos reales de la población sigue sin aparecer en el horizonte cercano.

Para ubicarse en el contexto actual, el Gobierno completó más de un año y medio de gestión con una fuerte contracción económica que, si bien logró bajar la inflación mensual, dejó a gran parte de los argentinos con salarios y jubilaciones que perdieron poder de compra frente a los precios. Esta realidad se traduce en una dificultad para mantener el nivel de vida que, según los consultores, es uno de los principales factores que explican el descenso en la imagen presidencial.

Fuentes cercanas a la Casa Rosada reconocen en privado que la campaña por la reelección ya comenzó de manera informal. El objetivo es consolidar una base de apoyo que, según los números que manejan, oscila entre el 35 y el 40 por ciento en las mediciones más optimistas. Sin embargo, la mayoría de los sondeos independientes lo ubican por debajo de ese umbral cuando se pregunta por intención de voto.

"Ya no alcanza con gritar mejor que el resto", sintetiza un dirigente de la oposición con experiencia en campañas nacionales. La frase resume un cambio de clima: el discurso confrontativo que fue motor de su llegada al poder en 2023 ya no genera el mismo entusiasmo en un electorado que prioriza la estabilidad económica y la recuperación del poder adquisitivo.

Desde el oficialismo sostienen que la herencia recibida era peor de lo imaginado y que los resultados fiscales positivos son la base sobre la que se construirá la recuperación. Sin embargo, el tiempo apremia. Con la economía todavía en terreno contractivo y sin una mejora clara en los bolsillos, el margen para convencer a los indecisos se reduce.

Para los analistas políticos, el gran desafío de Milei es transformar los logros macroeconómicos en percepciones positivas a nivel micro. Mientras la inflación acumulada sigue siendo alta y los salarios reales continúan por debajo de los niveles de 2023, la paciencia de gran parte de la sociedad se agota.

Cancillería y distintas embajadas ya registran preocupación en inversores extranjeros que observan con atención cómo evoluciona el clima político local. Una reelección incierta podría complicar el ingreso de dólares frescos que el Gobierno necesita para sostener la estabilización.

Lo que se sabe hasta ahora es que el oficialismo apuesta a una estrategia dual: por un lado, profundizar el ajuste para llegar a 2027 con números fiscales ordenados; por el otro, endurecer el discurso contra lo que llaman "la casta" y los dirigentes opositores. Sin embargo, las encuestas sugieren que este combo ya no seduce de la misma manera que hace dos años.

El calendario electoral marca que las próximas presidenciales se realizarán en 2027. Eso deja poco más de un año para que la economía muestre signos claros de recuperación. Si los ingresos no mejoran de manera tangible antes de fin de año, el camino hacia la reelección se complicará aún más de lo que ya indican los números.

← Volver a Política