Colesterol: el medicamento estrella para bajarlo y por qué la dieta no alcanza, según un cardiólogo
El médico Jorge Tartaglione explicó en LN+ la importancia de las estatinas para reducir el colesterol y los riesgos cardiovasculares. Detalló por qué una alimentación saludable sola suele ser insuficiente.
El cardiólogo Jorge Tartaglione recomendó el uso de estatinas como el principal medicamento para bajar los niveles de colesterol alto, durante una entrevista en los estudios de LN+.
Según el especialista, una dieta saludable es un pilar fundamental pero en la mayoría de los casos no resulta suficiente para alcanzar los objetivos terapéuticos, especialmente en pacientes con riesgo cardiovascular elevado. Las estatinas actúan directamente sobre la producción de colesterol en el hígado y han demostrado reducir de manera significativa las chances de infartos, ACV y otras complicaciones.
Tartaglione señaló que el colesterol elevado es uno de los principales factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares, que siguen siendo la primera causa de muerte en la Argentina y en el mundo. Explicó que los valores deseables varían según el perfil de cada paciente: en personas sin antecedentes, el LDL (colesterol malo) debería estar por debajo de 130 mg/dl, mientras que en quienes ya tuvieron un evento cardiovascular el objetivo es mucho más estricto, por debajo de 70 o incluso 55 mg/dl.
El médico detalló que las estatinas, disponibles en distintas potencias, se prescriben tras una evaluación completa que incluye análisis de sangre, antecedentes familiares y factores de riesgo como hipertensión, diabetes, tabaquismo y sedentarismo. “No es una decisión que se toma a la ligera, pero los beneficios superan ampliamente los posibles efectos adversos en la gran mayoría de los casos”, afirmó.
Entre los efectos secundarios más mencionados se encuentran dolores musculares leves, que suelen resolverse ajustando la dosis o cambiando de estatina. Tartaglione indicó que los casos graves de daño muscular o hepático son excepcionales y que el seguimiento médico permite minimizarlos.
Además de la medicación, el especialista insistió en la importancia de mantener hábitos saludables: alimentación equilibrada con bajo contenido de grasas saturadas y trans, práctica regular de actividad física, control de peso y abandono del cigarrillo. Sin embargo, remarcó que en pacientes con hipercolesterolemia familiar o con placas de ateroma ya instaladas, la dieta por sí sola rara vez logra bajar el colesterol a los niveles protectores.
El cardiólogo recomendó realizar controles periódicos de los niveles lipídicos a partir de los 20 años en personas con antecedentes familiares y, como mínimo, cada cinco años en la población general. “Es mejor prevenir que tratar las consecuencias de un infarto o un ACV”, concluyó.
La entrevista se produjo este miércoles 29 de julio de 2026 en el marco de una nota sobre prevención cardiovascular. Las estatinas llevan más de tres décadas en el mercado y forman parte de las guías internacionales de cardiología con evidencia acumulada en millones de pacientes.