Darío Sztajnszrajber: “La filosofía sirve para cuestionar por qué todo tiene que servir siempre”
El filósofo argentino analizó en diálogo con LA NACION la utilidad de la disciplina en la vida cotidiana y cómo el pensamiento crítico ayuda a escapar de la lógica de la rentabilidad constante.
El filósofo Darío Sztajnszrajber afirmó que la filosofía tiene un rol clave en la vida cotidiana al permitir cuestionar la exigencia constante de que todo debe “servir” para algo concreto.
En una entrevista con LA NACION, Sztajnszrajber analizó la utilidad de la disciplina filosófica en un contexto donde predomina la lógica de la rentabilidad y la productividad inmediata.
“La filosofía sirve para cuestionar por qué todo tiene que servir siempre”, expresó el pensador, destacando que el pensamiento crítico permite escapar de esa dinámica que reduce las actividades humanas a su valor utilitario.
Según Sztajnszrajber, la filosofía no busca respuestas definitivas ni soluciones prácticas, sino que invita a dudar, a problematizar lo que parece obvio y a explorar las contradicciones inherentes a la existencia. Esta aproximación, señaló, resulta especialmente valiosa en una sociedad que prioriza lo funcional por encima de lo reflexivo.
El filósofo explicó que el pensamiento filosófico fomenta una actitud de extrañamiento ante lo cotidiano, lo que ayuda a las personas a liberarse de mandatos implícitos como la necesidad de optimizar cada minuto o de justificar cada interés personal en términos económicos.
“Cuando uno se pregunta para qué sirve la filosofía, ya está dentro de la trampa de la utilidad”, sostuvo. En cambio, propuso entenderla como una práctica que abre espacios de libertad mental y emocional frente a las presiones contemporáneas.
Sztajnszrajber también reflexionó sobre cómo la filosofía puede influir en decisiones diarias, desde el consumo hasta las relaciones interpersonales, al promover una mirada menos instrumental y más profunda sobre las motivaciones humanas.
El diálogo refuerza la idea de que, en un mundo cada vez más orientado al resultado inmediato, mantener la capacidad de cuestionar resulta un acto de resistencia y de cuidado personal.