El femicidio de Romina: su hija de 8 años vio por las cámaras cómo su papá la mató a puñaladas
Romina fue asesinada a puñaladas en su casa de Villa Devoto por su ex pareja. La niña de 8 años presenció el ataque a través de las cámaras de seguridad y el agresor fue detenido a pocas cuadras.
Un nuevo femicidio conmociona a Buenos Aires. Romina, una mujer de 37 años, fue asesinada a puñaladas en su vivienda de Villa Devoto en la madrugada del viernes 14 de agosto de 2026. El agresor, su ex pareja y padre de su hija de 8 años, utilizó un cuchillo de carnicero para atacarla.
Según las primeras investigaciones, la niña presenció parte del ataque a través de las cámaras de seguridad instaladas en la casa. La pequeña se encontraba en otra habitación y vio en tiempo real cómo su padre atacaba a su madre. Este detalle agrega una capa de horror al caso, que ya está en manos de la Justicia.
El ataque ocurrió alrededor de las 3 de la madrugada. Tras cometer el femicidio, el hombre intentó escapar del lugar. Fue detenido a solo 200 metros de la vivienda, cuando personal policial lo interceptó en la vía pública. En ese momento, todavía llevaba el arma utilizada en el crimen.
Vecinos del barrio describieron la escena como de gran conmoción. Patrulleros y ambulancias llegaron rápidamente al lugar, pero para Romina ya no había nada que hacer. El cuerpo fue trasladado para la autopsia correspondiente, mientras que la hija de la pareja quedó bajo custodia de familiares directos y recibe contención psicológica especializada.
Este caso se suma a la preocupante lista de femicidios registrados en el país durante 2026. Las autoridades confirmaron que existían denuncias previas por violencia de género, aunque no se detalló el estado de las mismas al momento del hecho.
Desde el Ministerio de Seguridad porteño indicaron que se está realizando un relevamiento completo de las cámaras de la zona para reconstruir los movimientos del agresor antes y después del ataque. La investigación está a cargo de la fiscalía especializada en violencia de género.
El femicidio de Romina vuelve a poner en evidencia la necesidad de respuestas más rápidas y efectivas ante las alertas de violencia doméstica. Organizaciones que acompañan a víctimas pidieron que se revise el protocolo de protección en casos como este, donde hay hijos en común y antecedentes de conflicto.
La niña de 8 años, principal testigo involuntario del horror, se encuentra ahora en un entorno protegido. Especialistas en trauma infantil trabajan para mitigar el impacto de lo que vio a través de esas imágenes.