Exjugador de Aldosivi y DJ condenado a prisión por venta de drogas en Mar del Plata
La Corte Suprema de Justicia confirmó la sentencia contra Alberto Daniel Navarro, exfutbolista de Aldosivi que luego se dedicó a ser DJ, y su cómplice por comercializar éxtasis y otras sustancias ilegales.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó la condena contra Alberto Daniel Navarro, exjugador de Aldosivi que luego se convirtió en DJ, por su participación en la comercialización de drogas sintéticas como éxtasis en Mar del Plata.
Navarro y su cómplice Esteban Freiz fueron encontrados culpables de vender éxtasis y otras sustancias prohibidas. La sentencia, que ya había sido ratificada en instancias anteriores, quedó firme tras el fallo del máximo tribunal.
Según los detalles del caso, las actividades ilícitas se desarrollaban en la ciudad balnearia. Las investigaciones determinaron que Navarro, después de su paso por el fútbol profesional, se volcó a la música electrónica y utilizaba esa actividad como fachada para el tráfico de drogas.
El exdefensor surgido de las divisiones inferiores de Aldosivi había tenido una carrera discreta en el club marplatense durante la década de 2000. Tras retirarse, se reinventó como DJ en la movida nocturna local, donde según la justicia operaba la red de distribución.
La confirmación de la Corte Suprema llega en octubre de 2026 y pone punto final a un proceso judicial que se extendió varios años. Tanto Navarro como Freiz deberán cumplir la pena de prisión impuesta por los tribunales federales de Mar del Plata.
Este caso pone en evidencia cómo algunas figuras del deporte y la noche local pueden caer en actividades delictivas vinculadas al narcomenudeo. Las autoridades destacaron que la investigación incluyó seguimientos, pericias telefónicas y allanamientos que permitieron desarticular la banda.
Navarro, que en su momento defendió los colores de Aldosivi en la Primera B Nacional, vio truncada su segunda vida profesional por la condena. El fallo del máximo tribunal no admite más apelaciones y ordena el cumplimiento efectivo de la pena.