Gabriel Rolón: “La felicidad es eximia: tiene mucho de nosotros y mucho que no es de nosotros”
El psicoanalista explicó en una entrevista exclusiva cómo los mandatos sociales y las opiniones ajenas nos alejan de nuestra propia voluntad, y qué rol juega eso en la búsqueda de la felicidad.
El conocido psicoanalista y escritor Gabriel Rolón dio una entrevista exclusiva a LA NACION donde desmenuzó uno de los conceptos más buscados y esquivos de la vida moderna: la felicidad.
“La felicidad es eximia”, afirmó Rolón. “Tiene mucho de nosotros y mucho que no es de nosotros”. Con esta frase resumió una idea central de su pensamiento: que la felicidad no depende exclusivamente de la voluntad individual, sino que está atravesada por mandatos externos, expectativas sociales y opiniones ajenas que muchas veces nos alejan de lo que realmente deseamos.
Según el psicólogo, uno de los principales obstáculos para ser felices es la presión constante por cumplir con lo que los demás esperan de nosotros. “Vivimos en una época donde la mirada del otro tiene un peso enorme”, explicó. “Las redes sociales amplifican eso: mostramos una versión editada de nuestra vida y comparamos esa versión con la de los demás, lo que genera frustración permanente”.
Rolón insistió en que la felicidad no es un estado permanente, sino un momento que aparece cuando logramos alinear nuestra voluntad con nuestras acciones, sin que los juicios externos nos dicten el camino. “Muchas personas se pasan la vida tratando de satisfacer mandatos que ni siquiera son propios: el éxito profesional, la familia ideal, el cuerpo perfecto. Y cuando llegan ahí, descubren que no era eso lo que querían”.
El psicoanalista también habló de la importancia de conocerse a uno mismo para poder distinguir entre lo que realmente nos hace bien y lo que solo responde a una expectativa ajena. “El trabajo terapéutico ayuda a eso: a recuperar la propia voz entre tanto ruido externo”, señaló.
Para Rolón, aceptar que la felicidad tiene una parte que “no es de nosotros” implica también entender que no todo depende de nuestro esfuerzo o nuestra actitud. Hay factores sociales, económicos y culturales que condicionan fuertemente las posibilidades de ser feliz. “No es solo cuestión de mindset positivo. Hay realidades estructurales que pesan”, remarcó.
La entrevista recorre temas que Rolón ha desarrollado en sus libros y conferencias, pero con un enfoque más personal y directo. El psicólogo se mostró crítico con la tendencia actual de buscar la felicidad como un producto de consumo, a través de cursos, apps o suplementos.
“La felicidad no se compra ni se fabrica. Aparece cuando uno logra vivir de acuerdo a su deseo, aunque ese deseo no siempre coincida con lo que la sociedad aplaude”, concluyó.
Sus palabras llegan en un contexto donde cada vez más argentinos consultan a psicólogos por ansiedad, estrés y sensación de vacío, incluso cuando “todo parece estar bien” desde afuera. Rolón invita a mirar hacia adentro y cuestionar los mandatos que damos por sentados.