Mario Alonso Puig: “Aguantarse enferma; reír y llorar es lo que más cura”
El cirujano y conferencista español reflexionó sobre la importancia de expresar emociones, aceptar las heridas personales y cultivar el bienestar emocional en una charla con LA NACION.
El médico español Mario Alonso Puig, cirujano y experto en desarrollo personal y bienestar, sostiene que reprimir las emociones tiene un costo alto para la salud. En diálogo con LA NACION, Puig aseguró que “aguantarse enferma” mientras que “reír y llorar es lo que más cura”.
Según el especialista, muchas personas acumulan tensiones emocionales por miedo a mostrarse vulnerables. Esta contención constante, explicó, genera estrés crónico que afecta el sistema inmunológico, el sueño y hasta el funcionamiento cardiovascular. “El cuerpo no distingue entre una amenaza externa y una emoción no procesada; ambas activan la misma respuesta de alerta”, señaló.
Puig, quien dejó la práctica quirúrgica para dedicarse a la divulgación de herramientas de autoconocimiento, insiste en que aceptar las propias heridas emocionales es el primer paso hacia una vida más plena. “No se trata de victimizarse, sino de mirar con honestidad lo que duele y darle espacio. Solo así se puede transformar”, afirmó.
Durante la conversación, el conferencista puso énfasis en el rol del amor propio y de las relaciones afectivas. “El amor no es solo lo que recibimos, sino la capacidad de estar presentes para nosotros y para los demás sin máscaras”, dijo. En ese sentido, recomendó prácticas diarias como la meditación, la escritura terapéutica y el contacto con la naturaleza para reconectar con las emociones auténticas.
El especialista también se refirió a la importancia de la risa como mecanismo liberador. “Reír activa la producción de endorfinas y reduce los niveles de cortisol. Es una de las medicinas más accesibles que tenemos”, explicó. Del mismo modo, llorar permite eliminar toxinas y restablecer el equilibrio emocional tras momentos de alta intensidad.
Mario Alonso Puig ha dictado conferencias en más de 40 países y sus libros sobre inteligencia emocional y resiliencia se han traducido a varios idiomas. Su mensaje, centrado en la salud integral, resuena especialmente en un contexto donde el estrés y la ansiedad afectan a millones de personas en Argentina y el mundo.
Para quienes buscan incorporar estos principios, el médico sugiere comenzar con pequeños gestos: observar sin juzgar las emociones que surgen durante el día, permitirse expresarlas en un entorno seguro y rodearse de personas que fomenten la autenticidad. “La sanación no es un evento, es un hábito diario”, concluyó.