Rosanne Leipzig, geriatra de 75 años: “Una o dos veces por semana aumento mi entrenamiento en un minuto”
La especialista en longevidad de Mount Sinai explica cómo incrementa progresivamente su rutina de remo y qué otros ejercicios mantiene para seguir activa a los 75 años.
Rosanne Leipzig es geriatra en el Mount Sinai de Nueva York y una de las voces más respetadas en el campo de la longevidad y el envejecimiento saludable. A sus 75 años, mantiene una rutina de entrenamiento que combina fuerza, resistencia y progresión gradual, y lo hace de una manera tan metódica que hasta sus propios pacientes se sorprenden.
En una entrevista reciente, Leipzig contó que su ejercicio principal es el remo en máquina. “Una o dos veces por semana aumento mi entrenamiento en un minuto”, explicó. Ese incremento mínimo pero constante le permite mejorar sin lesiones y sin que el cuerpo sienta el cambio como una exigencia brusca. Es una estrategia que aplica tanto a sus pacientes como a sí misma: sumar poco, pero sumar siempre.
La médica remarca que el secreto no está en volverse más fuerte de golpe, sino en mantener la constancia y escuchar al cuerpo. A los 75 años, su rutina incluye también ejercicios de fuerza con pesas livianas o bandas elásticas, trabajo de equilibrio y algo de movilidad articular. Todo pensado para preservar masa muscular, densidad ósea y coordinación, tres aspectos que se degradan con mayor velocidad después de los 70.
Según Leipzig, el remo es ideal porque es un ejercicio de bajo impacto que trabaja prácticamente todos los grupos musculares: piernas, espalda, brazos y core. Al aumentar solo un minuto por sesión en días específicos, evita el sobreentrenamiento y permite que el cuerpo se recupere entre cada aumento. “El progreso es lento, pero es real y sostenible”, dice.
La geriatra también insiste en la importancia de combinar el entrenamiento con hábitos diarios simples: caminar, subir escaleras cuando se puede y priorizar el sueño y la alimentación rica en proteínas. Para ella, la longevidad no pasa por una pastilla milagrosa ni por un entrenamiento extremo, sino por pequeñas decisiones repetidas a lo largo de los años.
Sus recomendaciones resuenan especialmente en un momento en que la población mayor de 70 años crece en todo el mundo. En Argentina, donde la expectativa de vida supera los 76 años, cada vez más adultos mayores buscan formas seguras de mantenerse activos. Leipzig se convirtió en un ejemplo vivo de que es posible entrenar con inteligencia a cualquier edad.
Aunque no hay una fórmula única, su enfoque de aumentar el tiempo de remo minuto a minuto ofrece una guía concreta y fácil de aplicar. Los especialistas coinciden en que este tipo de progresión gradual reduce el riesgo de abandono y lesiones, dos de los principales obstáculos para quienes retoman la actividad física después de los 60 o 70 años.
Leipzig sigue atendiendo pacientes, dictando clases y, sobre todo, practicando lo que predica. Su mensaje es claro: no se trata de competir con nadie, ni siquiera con uno mismo de años atrás. Se trata de moverse mejor hoy que ayer, aunque sea solo sesenta segundos más.