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Tony Robbins: “El enfoque en uno mismo crea sufrimiento”

El conferencista motivacional analizó cómo el ego y la atención centrada en uno mismo afectan la salud emocional, y propuso la gratitud como una herramienta inmediata para liberarse.

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Tony Robbins: “El enfoque en uno mismo crea sufrimiento”
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El famoso coach Tony Robbins volvió a poner el foco en uno de los temas que más repite en sus conferencias: la relación entre el ego, la atención sobre uno mismo y el sufrimiento emocional.

Durante una reciente charla, Robbins explicó que cuando la mente se centra de manera constante en las propias necesidades, carencias o deseos, se genera un círculo de insatisfacción que termina afectando la salud mental. “El enfoque en uno mismo crea sufrimiento”, afirmó de manera directa.

Según el experto en desarrollo personal, este mecanismo está relacionado con el ego, que constantemente compara, juzga y busca validación externa. Esa mirada hacia adentro, lejos de ayudar, genera ansiedad, frustración y una sensación permanente de que algo falta.

Robbins propuso una salida sencilla pero poderosa: practicar la gratitud de forma deliberada. Según él, cuando la atención se desplaza hacia lo que ya se tiene, hacia las personas que nos rodean o hacia las pequeñas cosas positivas del día, el sufrimiento disminuye de inmediato.

“La gratitud es una herramienta que cualquiera puede usar en el momento”, dijo. No requiere condiciones externas ni espera a que cambie la situación: solo cambia el foco de atención.

El conferencista, que lleva décadas llenando estadios con sus seminarios, sostiene que este cambio de perspectiva no es solo una técnica motivacional, sino una forma de reentrenar el cerebro. En un mundo que constantemente empuja a compararnos y a pensar en lo que nos falta, volver la mirada hacia afuera y hacia lo bueno se convierte en un acto casi revolucionario.

Robbins también mencionó que muchas de las personas que acuden a sus eventos llegan atrapadas en patrones de pensamiento centrados en sí mismas: sus problemas, sus fracasos, sus objetivos no cumplidos. El primer paso que propone es reconocer ese patrón y empezar a interrumpirlo con preguntas más amplias: ¿qué puedo dar? ¿a quién puedo ayudar hoy? ¿qué tengo que agradecer en este momento?

Esta mirada coincide con distintas corrientes de la psicología positiva y también con enseñanzas de tradiciones antiguas que destacan el valor de salir del propio ego. Sin embargo, Robbins la presenta de manera práctica, con ejercicios que se pueden aplicar en la vida cotidiana sin necesidad de retiros ni grandes cambios.

En Buenos Aires, como en muchas otras ciudades, sus palabras resuenan especialmente entre quienes buscan herramientas concretas para manejar el estrés, la ansiedad y la sensación de vacío que genera la vida urbana actual. En un contexto donde las redes sociales amplifican la comparación constante, su mensaje adquiere mayor relevancia.

Lejos de prometer soluciones mágicas, Robbins insiste en que el cambio está al alcance de la mano: solo hace falta decidir hacia dónde dirigimos la atención. Y según él, elegir la gratitud en lugar del ego es el atajo más efectivo para dejar de sufrir innecesariamente.

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