Economía

Cabotaje: el Gobierno retoma la desregulación tras acordar cambios con gobernadores del norte

La iniciativa de Federico Sturzenegger se enviará esta semana al Congreso. El proyecto habilita buques de cualquier bandera entre puertos argentinos y contempla modificaciones impositivas para bajar costos logísticos en las provincias.

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Rutas y transporte
(CC BY 4.0 — libre difusión con atribución a Q Company)

El Gobierno nacional avanza esta semana con el envío al Congreso de un proyecto de ley que retoma la desregulación del cabotaje marítimo y fluvial, después de cerrar acuerdos clave con gobernadores del norte del país.

La propuesta, impulsada por Federico Sturzenegger, busca reducir los costos logísticos que hoy pesan sobre la producción regional y facilitar el transporte de mercaderías entre puertos argentinos. Según el texto que se debatirá, se habilitará la operación de buques de cualquier bandera, sin restricciones de nacionalidad, siempre que cumplan con las normas de seguridad y ambientales vigentes.

En números, el costo del transporte por agua en Argentina es entre tres y cinco veces más caro que en países vecinos. Para un comerciante o productor del norte, esto se traduce directamente en precios más altos de los insumos que llegan al interior y en márgenes más ajustados a la hora de exportar.

El acuerdo con las provincias del norte fue clave para destrabar la iniciativa. Los gobernadores pidieron y obtuvieron modificaciones impositivas que compensen la posible competencia de buques extranjeros. Entre los cambios se incluye una revisión de los derechos de aduana y tasas portuarias que hoy encarecen el servicio.

¿Qué significa esto para tu bolsillo y para las provincias?

Para las economías regionales, bajar el costo logístico puede significar mayor competitividad. Si un productor de azúcar de Tucumán o de soja del Chaco logra mover su carga por agua a menor precio, eso impacta en el precio final de los productos que llegan al supermercado de Buenos Aires o al puerto para exportar.

El proyecto también apunta a reactivar puertos del norte que hoy operan muy por debajo de su capacidad. En los últimos años, el cabotaje argentino perdió participación frente al transporte por camión, mucho más caro pero más flexible ante la falta de alternativas fluviales eficientes.

Desde el sector productivo celebran el movimiento, aunque piden que las reglas sean claras y estables. Un armador local consultado señaló que la llegada de buques extranjeros puede bajar las tarifas, pero advirtió que sin inversión en infraestructura portuaria el impacto positivo puede diluirse.

El Gobierno espera que la norma impulse la actividad productiva del norte y el litoral, regiones que históricamente reclaman menor costo de transporte para poder competir. Si se aprueba, sería uno de los primeros avances concretos en materia de desregulación logística después de meses de negociación con las provincias.

Para ponerlo en contexto: hoy mover una tonelada de granos desde un puerto del Paraná hasta Buenos Aires cuesta significativamente más que en el Uruguay o Paraguay. Con esta reforma, el objetivo es acercar esos números y que el ahorro termine llegando al productor y al consumidor final.

El texto definitivo se presentará en las próximas horas en el Congreso. Su tratamiento dependerá de las prioridades de la agenda legislativa, pero el acuerdo previo con los gobernadores del norte le da un respaldo político importante para avanzar en las comisiones.

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