Conviene alquilar o comprar en 2026: la cuenta exacta para cada situación
Análisis con números actualizados de costos, tasas y proyecciones para determinar si conviene alquilar o comprar una vivienda en Buenos Aires según ingresos, plazo y tipo de propiedad.
El mercado inmobiliario argentino atraviesa uno de sus momentos más volátiles de los últimos años. Con inflación que acumuló 42% en los primeros siete meses de 2026, una baja en las tasas de interés hipotecarias y un dólar blue que se mantiene estable por encima de los $1.450, la pregunta que se repite en miles de familias porteñas es si conviene alquilar o comprar.
La respuesta, como siempre, depende de la situación particular de cada comprador o inquilino: monto de ahorro disponible, ingresos mensuales, horizonte temporal y tipo de propiedad buscada. A continuación se presenta una cuenta clara y actualizada con los números de agosto de 2026.
El caso de la compra con crédito hipotecario
Las líneas UVA ajustadas por inflación siguen siendo la principal herramienta de financiamiento. En la actualidad, un crédito por $120 millones a 20 años con tasa fija del 5,5% anual más UVA implica una cuota inicial de aproximadamente $850.000 mensuales para un departamento de dos ambientes en Caballito o Villa Urquiza valuado en $180 millones.
Si se cuenta con un ahorro del 30% ($54 millones), la operación requiere ingresos netos familiares superiores a $2.200.000 mensuales para que la cuota no supere el 35% del ingreso, según los criterios que aplican los principales bancos. A ese valor se debe sumar expensas ($85.000), impuestos ($45.000) y mantenimiento, lo que eleva el costo mensual real a cerca de $1.050.000.
El caso del alquiler
Un departamento similar en las mismas zonas se alquila hoy en $720.000 mensuales con un contrato bajo la ley vigente, más un mes de depósito y la comisión inmobiliaria. El costo inicial es de aproximadamente $1.800.000, pero luego el desembolso mensual se reduce a $720.000 más expensas si el contrato las transfiere al inquilino.
En los últimos 18 meses los alquileres subieron 68% en pesos, por debajo de la inflación acumulada. Sin embargo, las proyecciones para el segundo semestre de 2026 indican que los aumentos anuales podrían ubicarse entre 35% y 45% según la zona.
La cuenta definitiva: rentabilidad vs. costo de oportunidad
Tomando un departamento de $180 millones, el alquiler representa un rendimiento bruto anual del 4,8% para el propietario. Si ese capital se colocara en un plazo fijo o en instrumentos indexados, la rentabilidad neta rondaría el 7,5% anual en dólares a valores de agosto 2026.
Esto significa que, para quien tiene el dinero disponible, comprar para alquilar genera una pérdida de oportunidad de casi tres puntos porcentuales anuales. En cambio, para quien necesita techo propio, la compra con crédito puede resultar conveniente si el horizonte es superior a siete años y se espera que los salarios sigan recuperando poder adquisitivo.
Variables que inclinan la balanza
- Si se planea quedarse menos de cinco años, alquilar sigue siendo la opción más racional en la mayoría de los barrios de la Ciudad de Buenos Aires.
- Con horizonte mayor a diez años y capacidad de endeudamiento, la compra con UVA permite fijar el valor de la vivienda y protege contra futuros saltos cambiarios.
- Familias con ingresos entre $1.200.000 y $1.800.000 mensuales difícilmente accedan al crédito en condiciones sostenibles, por lo que el alquiler continúa siendo la única opción viable.
Conclusión por perfil
Para el inversor que busca renta: conviene comprar solo si se adquiere por debajo del valor de reposición y se puede alquilar en dólares. Para el usuario final con estabilidad laboral y ahorro acumulado: la compra con financiación resulta atractiva a partir de los siete años de permanencia. Para el núcleo familiar con ingresos medios y poca capacidad de ahorro: el alquiler sigue siendo la alternativa más prudente en 2026.
Cada caso exige hacer los números con los valores actualizados del barrio específico, porque la diferencia entre Palermo y Liniers puede superar el 40% en alquileres y el 55% en precios de venta. La recomendación general es realizar un ejercicio de flujo de caja a cinco y diez años antes de tomar la decisión.