EE.UU. ofrece ampliar créditos para logística del norte y reforma de la Ley de Cabotaje
La delegación del Departamento de Estado, EXIM y DFC transmitió al Gobierno argentino que el financiamiento anunciado en septiembre puede ampliarse, con foco en logística del norte. Además, preparan cambios en la Ley de Cabotaje y repasaron licitaciones ferroviarias y de ENARSA.
Una delegación de alto nivel de Estados Unidos integrada por representantes del Departamento de Estado, el Banco de Exportación e Importación (EXIM) y la Corporación Internacional de Financiamiento para el Desarrollo (DFC) se reunió con el Gobierno argentino y dejó una señal clara: el paquete de financiamiento anunciado en septiembre puede ampliarse significativamente.
El foco principal del ofrecimiento está puesto en la logística del norte argentino, un área que los gobernadores de esa región recibieron con entusiasmo. Según fuentes oficiales, los funcionarios norteamericanos repasaron el estado de las licitaciones ferroviarias en curso y también el avance de los proyectos vinculados a ENARSA.
En números, el crédito inicial anunciado meses atrás rondaba los 1.000 millones de dólares. Ahora, la posibilidad de ampliarlo dependerá del grado de avance de los proyectos que se presenten y del cumplimiento de las condiciones habituales de estos organismos.
¿Qué significa esto para la economía real? Para las provincias del norte, implica la chance de destrabar obras de infraestructura que hoy generan cuellos de botella en el transporte de granos, minerales y otros productos. Un mejor sistema logístico baja costos y puede mejorar la competitividad de las exportaciones argentinas.
Al mismo tiempo, el Gobierno argentino y la delegación estadounidense avanzan en la preparación de una reforma a la Ley de Cabotaje. El objetivo es facilitar el ingreso de buques de bandera extranjera para el transporte fluvial y marítimo de cabotaje, algo que hoy está muy restringido y que eleva los costos internos de logística.
Traducido al lenguaje del comerciante: hoy mover un contenedor por el río Paraná o por la Hidrovía es más caro de lo necesario porque la normativa protege a la flota nacional pero genera ineficiencias. Una reforma podría bajar esos costos, aunque también genera preocupación en sectores de la marina mercante local.
Los gobernadores del norte que participaron de las reuniones mostraron alto interés en los proyectos de ferrocarril y corredores logísticos. Varios de ellos ya habían manifestado públicamente su expectativa de que estas inversiones se concreten antes de fin de año.
Para ponerlo en contexto, la inflación acumulada y la necesidad de dólares frescos hacen que cualquier línea de financiamiento externo sea bienvenida por el equipo económico. Sin embargo, desde el Gobierno aclararon que no se firmará nada que comprometa la soberanía ni que implique condiciones políticas.
Los funcionarios de EXIM y DFC, por su parte, destacaron el interés de empresas norteamericanas en participar de las licitaciones de trenes y en proyectos energéticos. El sector de gas y petróleo de Vaca Muerta también apareció en las conversaciones, aunque con menor énfasis que la logística del norte.
Si la ampliación del crédito se concreta y la reforma de la Ley de Cabotaje avanza en el Congreso, el impacto podría verse en los próximos 12 a 18 meses. Para el bolsillo de las familias no es una medida directa, pero sí puede ayudar a contener precios de productos que hoy pagan fletes caros.
En resumen, la visita dejó más preguntas abiertas que respuestas cerradas, pero el mensaje fue claro: Washington está dispuesto a subir la apuesta si los proyectos argentinos están bien estructurados y son viables.