El e-commerce creció 28% pero quedó por debajo de la inflación: qué está pasando con el consumo online
La facturación del comercio electrónico alcanzó $19,53 billones en el primer semestre, con un alza nominal del 28% interanual, por debajo del 33,5% de inflación. El ticket promedio apenas subió 5% y se nota el mayor peso de categorías de bajo valor.
El comercio electrónico también está sintiendo el freno del consumo. Según el último relevamiento de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), la facturación del sector alcanzó los $19,53 billones en el primer semestre de 2026, lo que representa un aumento nominal del 28% interanual. Sin embargo, ese número quedó por debajo de la inflación del mismo período, que fue del 33,5%. En términos reales, esto implica una caída de alrededor del 4,1%.
El dato enciende alarmas porque marca el segundo semestre consecutivo en el que el e-commerce no logra ganarle a los precios. Solo en 2024 la caída real había sido mayor. En 2023 el sector había crecido 125%, apenas dos puntos por debajo de la inflación de 127,2%. En 2025 había mostrado una recuperación, pero ahora vuelve a perder terreno.
En números:
- Facturación: +28% nominal
- Órdenes de compra: +21% (181,5 millones)
- Unidades vendidas: +22% (248 millones)
- Ticket promedio: $107.597 (+5% interanual)
¿Qué significa esto para tu bolsillo? Que aunque estés comprando más veces online, el monto promedio por compra crece muy poco. El ticket apenas avanzó 5%, lo que refleja un cambio claro en el tipo de productos que la gente elige.
Según Gustavo Sambucetti, director ejecutivo de la CACE, el avance de categorías de mayor frecuencia y menor ticket explica gran parte de esta dinámica. Alimentos y bebidas lideraron el ranking de unidades vendidas, seguidos por herramientas y construcción, y productos para el cuidado personal entraron al top 5.
“Por un lado, tenés un cambio de hábito, que la gente esté comprando más alimentos y bebidas online. Eso te produce un crecimiento en órdenes de compra y en cantidad de productos por ticket, pero son productos de ticket más bajo”, explicó Sambucetti.
A eso se suma que algunos rubros como electrónica y línea blanca aumentaron sus precios por debajo de la inflación, en un contexto de mayor oferta y competencia. Eso diluye el valor de la facturación total.
El canal online, sin embargo, sigue ganando terreno dentro de las empresas. En las compañías que venden tanto en forma física como digital, el e-commerce pasó a representar el 28% de la facturación total, frente al 25% del año pasado y el 18% de 2024. Además, el 46% de las empresas relevadas dijo que el canal online creció por encima del físico.
Hoy el sector representa aproximadamente el 8% del consumo privado en la Argentina, según estimaciones de la propia cámara. Pero dentro de las empresas relevadas, su peso estratégico no para de aumentar.
Más oferta que demanda
El relevamiento también muestra una fuerte presión sobre las empresas para concretar ventas. “Seguimos en una situación donde hay más oferta que demanda. Y esa oferta lo que hace es que las empresas salgan a buscar esa venta por todos los canales posibles”, señaló Sambucetti. Por eso, eventos comerciales y promociones siguen siendo clave para activar la demanda.
Otro dato que llama la atención es el avance de las compras internacionales. El 18% de los consumidores encuestados dijo haber comprado algo online en el exterior durante 2026, contra solo 8% en el relevamiento anterior. Precios, promociones y mayor variedad son los principales motivos. Se estima que estas compras representan alrededor del 6% del comercio electrónico total.
En plataformas, Mercado Libre mantiene el liderazgo, pero Temu y Shein muestran un crecimiento significativo. Amazon y AliExpress, en cambio, pierden participación.
Qué se espera para la segunda mitad del año
Pese al menor crecimiento de la facturación, las empresas mantienen expectativas favorables. El 55% de las compañías consultadas considera que la actividad del comercio electrónico será mejor en el segundo semestre de 2026. Sambucetti vinculó esa visión con la necesidad de que haya condiciones de financiación que permitan sostener las compras.
Traducido: si no aparecen cuotas sin interés o alguna forma de alivio en el poder de compra, el freno del consumo puede seguir sintiéndose fuerte también en el mundo online. El cambio de hábitos hacia productos más baratos y frecuentes sostiene las cantidades, pero no alcanza para empujar la facturación al ritmo de los precios.
El e-commerce ya no es solo el canal de los productos caros. Cada vez más argentinos lo usan para comprar el día a día. Esa transformación explica los números mixtos que hoy preocupan al sector.