El empleo formal privado cayó por 14° mes consecutivo: se perdieron más de 12.500 puestos
Según datos oficiales, en septiembre el sector privado registró una nueva caída de 12.500 empleos formales. En lo que va del año ya se perdieron más de 134.000 puestos en el privado y casi 23.000 en el público, aunque los salarios reales subieron levemente.
El empleo formal privado en Argentina registró una nueva caída en septiembre y acumula 14 meses consecutivos de destrucción de puestos de trabajo. Según las cifras oficiales, se perdieron más de 12.500 empleos en el sector privado durante ese mes.
En lo que va del año 2026, el sector privado ya acumula una pérdida de 134.034 puestos de trabajo, lo que representa una caída del 2,2% interanual. Por su parte, el empleo público también mostró una reducción: se eliminaron 22.681 puestos, equivalente a un retroceso del 0,7%.
A pesar de este panorama negativo en la cantidad de empleos, hubo una leve mejora en los ingresos. La media de los salarios reales aumentó un 1,3% respecto del mes anterior, según la medición desestacionalizada. Este dato representa un pequeño alivio para los trabajadores que conservan su puesto.
Los números confirman una tendencia que se mantiene desde hace más de un año. La destrucción sostenida de empleo formal privado refleja las dificultades que atraviesa el sector productivo en un contexto de ajuste económico y menor actividad.
Para ubicarse en el contexto local, la pérdida acumulada en el privado equivale a eliminar toda la planta de varias grandes empresas del país. Los sectores más afectados suelen ser la industria manufacturera, la construcción y el comercio, aunque las cifras agregadas no detallan la distribución por rama.
Las autoridades económicas vienen sosteniendo que el ajuste es necesario para estabilizar las cuentas públicas y bajar la inflación, aunque reconocen que el costo en términos de empleo es alto. Desde distintos sectores productivos advierten que, sin una reactivación de la demanda, será difícil revertir esta tendencia.
En paralelo, el leve repunte de los salarios reales en septiembre podría estar vinculado a paritarias recientes y a una desaceleración inflacionaria. Sin embargo, los analistas advierten que este incremento mensual no compensa la pérdida de poder adquisitivo acumulada en los últimos años.
Lo que se sabe hasta ahora es que la tendencia negativa en el empleo se mantiene firme. Los próximos meses serán clave para ver si alguna medida de estímulo al sector privado logra frenar la caída o si, por el contrario, la destrucción de puestos se profundiza.
Desde el Gobierno señalaron que el foco está puesto en lograr estabilidad macroeconómica como condición necesaria para que las empresas vuelvan a contratar. Mientras tanto, miles de familias ya sienten el impacto de la menor cantidad de empleos formales.