El FMI pone fecha a la recuperación de la demanda interna y el crecimiento de Argentina
El organismo actualizó sus proyecciones para la región y espera que la economía argentina vuelva a crecer en 2027, luego de la contracción prevista para este año. ¿Qué rol juegan Estados Unidos, China y la inflación en el panorama?
El Fondo Monetario Internacional (FMI) difundió su última actualización de perspectivas para América Latina y el Caribe, y allí le puso fecha concreta a la recuperación de la economía argentina.
Según las proyecciones, la Argentina cerraría 2026 con una contracción del 1,5% del PBI. La recuperación llegaría recién en 2027, con un crecimiento proyectado del 3%. Es la primera vez que el organismo marca con claridad ese punto de inflexión para la demanda interna y la actividad general.
En números:
- Crecimiento 2026: -1,5%
- Crecimiento 2027: +3%
- Inflación promedio 2026: 42%
- Inflación esperada 2027: 20%
El informe destaca que la estabilización macroeconómica que viene llevando adelante el Gobierno está creando las condiciones para que la demanda interna empiece a recuperarse a partir del segundo semestre del año que viene. Sin embargo, advierte que el camino no está libre de riesgos.
¿Qué significa esto para tu bolsillo? Si las proyecciones se cumplen, 2027 sería el primer año en mucho tiempo donde los salarios podrían volver a ganarle a la inflación de manera más consistente y el consumo empezaría a repuntar. Para el comerciante, eso se traduce en mejores ventas y la posibilidad de recomponer márgenes que hoy están bajo presión.
El contexto regional muestra que América Latina crecerá 2,2% en 2026 y 2,7% en 2027. Argentina sería una de las economías que más tarda en retomar la senda positiva, junto con algunos países que también atraviesan procesos de ajuste fiscal fuerte.
El FMI señala que el rol de Estados Unidos y China será clave. Un crecimiento más lento de la economía norteamericana o una desaceleración mayor de la china podrían afectar las exportaciones argentinas y el precio de las commodities. Además, persiste la presión sobre los precios internos: aunque la inflación viene bajando, todavía se mantiene en niveles altos para los estándares regionales.
Otro punto que menciona el informe es el financiamiento. La disponibilidad de dólares frescos y la capacidad de Argentina para volver a los mercados voluntarios de deuda serán determinantes para sostener la recuperación sin volver a caer en ciclos de stop and go.
Traducido: el organismo cree que el ajuste está funcionando, pero que los frutos en términos de crecimiento y mayor poder de compra recién se verán el año que viene. Hasta entonces, el foco estará puesto en mantener la estabilidad cambiaria y fiscal.
Para los analistas locales, estas proyecciones están en línea con lo que viene marcando el consenso de mercado, aunque algunos son más optimistas y esperan que la reactivación comience antes, ya en la segunda mitad de 2026.
Si la tendencia se mantiene, el segundo semestre de 2027 podría mostrar una economía con mayor dinamismo, mayor empleo formal y consumo recuperado. Para el lector común, eso significa que el esfuerzo del ajuste podría empezar a compensarse con mayor actividad y mejores perspectivas.
El desafío, como siempre en Argentina, será que esta recuperación se sostenga en el tiempo y no se frene por un shock externo o un desequilibrio interno.