Galicia sale del modo integración: qué cambia en el banco y dónde ve oportunidades
Tras completar la absorción de HSBC, el Banco Galicia retoma el foco en el crecimiento del crédito y la transformación digital con IA. El CEO Diego Rivas destaca el enorme potencial del crédito en Argentina, que aún está lejos del promedio regional.
El Banco Galicia considera cerrada una de las integraciones más grandes del sistema financiero argentino de los últimos años. Después de más de un año de absorber HSBC, unificar sistemas, tecnología y culturas, la entidad vuelve a poner toda la energía en el negocio cotidiano y en el crecimiento.
Con la integración prácticamente terminada, el banco busca dejar atrás la lógica de fusión y retomar lo que sus líderes llaman “business as usual”. En un contexto donde el crédito empieza a recuperar protagonismo, la entidad ve una oportunidad histórica.
“La Argentina tiene un boom económico enorme en términos de crecimiento del crédito en relación al PBI; se multiplicó por tres en tres años. Para tener dimensiones, Argentina tiene una relación de crédito/PIB que pasó del 4 al 12 por ciento. Y para estar como el promedio de la región, que es del 50% de crédito/PBI, tenemos que multiplicar por cuatro o cinco. Esa es la oportunidad que tenemos”, explicó Diego Rivas, CEO del Banco Galicia.
El directivo considera que los peores meses de la morosidad ya quedaron atrás y que el sistema financiero tiene margen para crecer fuerte en los próximos años. Ese es el foco que el banco quiere retomar ahora que la integración dejó de ser la prioridad absoluta.
Qué cambia por dentro
La salida del “modo integración” también implicó una redefinición en el área de personas. Flavio Dogliolo, director Ejecutivo de Personas, contó que se alinearon valores de ambas entidades: de los 120 años de Galicia tomaron la centralidad en el cliente, la confianza y la ejecución; del HSBC incorporaron un marco de control más riguroso y la cultura de “speak up”, es decir, hablar con honestidad y desafiar para mejorar.
“Una fusión te lleva a desatender otros desafíos que tienen que ver con la transformación”, reconoció Dogliolo. Por eso este año lanzaron un programa de customer centric para volver a escuchar al cliente de manera directa. Líderes de distintas áreas visitaron sucursales y centros de atención para entender los dolores reales, más allá de las encuestas de satisfacción.
“Atrás de la data hay clientes y esta acción nos ayuda a no olvidarnos de eso”, completó Rivas.
Talento joven y movilidad interna
El banco también relanzó su programa de pasantías y Jóvenes Profesionales. Buscan 20 egresados con alto potencial y 30 estudiantes avanzados. Los perfiles más buscados combinan disciplina y método (ingenieros de procesos) con especialistas en datos y científicos de datos.
Además, profundizaron la movilidad interna: este año casi 500 personas cambiaron de rol dentro del grupo (incluyendo Naranja X y Galicia Seguros). Según los directivos, esto ayuda a retener talento porque la gente cambia de desafío sin cambiar de compañía.
Mirada al futuro: IA y banco autónomo
El Comité Ejecutivo retomó los viajes de inspiración. Nueve directivos visitaron Palo Alto y, a la vuelta, definieron tres áreas prioritarias para avanzar en la transformación digital con inteligencia artificial. El objetivo de largo plazo es construir un banco más autónomo.
Para el lector común, estos movimientos internos del Galicia terminan traduciéndose en mejores productos, procesos más ágiles y, eventualmente, más crédito disponible. Si el banco acierta en su diagnóstico, los próximos años pueden traer una expansión fuerte del financiamiento para familias y empresas, algo que todavía está muy por debajo del nivel de la región.
En números: pasar de 12% a 50% de crédito sobre el PBI implica multiplicar por más de cuatro el tamaño actual del sistema. Esa es la oportunidad que el Galicia no quiere dejar pasar ahora que salió del modo integración.