Economía

Ignacio Bartolomé: el CEO que armó un gigante de semillas con foco en EE.UU. y mira a Australia

El líder de Grupo Don Mario explicó por qué Estados Unidos es su principal mercado y qué condiciones necesita para duplicar su inversión en la Argentina. Además, reveló los planes de expansión hacia Australia y el rol clave de China.

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Ignacio Bartolomé: el CEO que armó un gigante de semillas con foco en EE.UU. y mira a Australia
El Cronista

Ignacio Bartolomé, CEO de Grupo Don Mario, transformó una empresa familiar en uno de los jugadores más relevantes del negocio de semillas a nivel global. Hoy su principal mercado es Estados Unidos, donde la demanda de genética argentina para soja y maíz crece sostenidamente.

En una entrevista reciente, Bartolomé detalló los desafíos y oportunidades que enfrenta el sector. Según sus palabras, el mercado norteamericano representa la mayor parte de las ventas del grupo, impulsado por la necesidad de productores que buscan variedades con mayor rendimiento y resistencia a plagas.

¿Qué hace falta para duplicar la inversión en Argentina?

El CEO fue claro: para que Grupo Don Mario invierta el doble en el país se necesitan reglas de juego estables, especialmente en materia impositiva y cambiaria. “El productor argentino es de los más eficientes del mundo, pero la macro no lo acompaña”, señaló. En ese sentido, mencionó que la predictability en el tipo de cambio y una baja de la presión tributaria serían condiciones necesarias para escalar la producción local de semillas.

La empresa ya invierte fuertemente en investigación y desarrollo en sus campos experimentales del norte de Buenos Aires y el sur de Santa Fe. Sin embargo, Bartolomé advirtió que parte de ese esfuerzo se ve limitado por la inflación y las restricciones a las importaciones de insumos tecnológicos.

Australia, la próxima parada estratégica

Bartolomé confirmó que Australia es el siguiente gran objetivo de expansión. El país oceánico presenta condiciones climáticas y de suelo similares a algunas regiones argentinas, lo que facilita la adaptación de las variedades de soja y maíz desarrolladas por el grupo. “Estamos en etapas avanzadas de registro y estamos convencidos de que podemos replicar el éxito que tuvimos en EE.UU.”, afirmó.

El ingreso a Australia no solo diversificaría mercados sino que también permitiría acceder a un país con alta tecnificación agrícola y fuerte demanda de genética premium. Según estimaciones del propio CEO, el mercado australiano podría representar entre un 10 y 15% de las ventas globales del grupo en los próximos cinco años.

El rol de China en el crecimiento

China aparece como un socio clave en la cadena. Si bien no es un mercado directo de semillas, es el principal comprador de soja y maíz a nivel mundial. Bartolomé explicó que cualquier mejora en la productividad argentina gracias a sus semillas termina impactando positivamente en las exportaciones hacia el gigante asiático.

“Cuando el productor argentino rinde más, exporta más. Y China es el destino natural de esa producción”, resumió. Por eso, el grupo mantiene una mirada atenta a las relaciones comerciales entre Argentina y China, ya que cualquier acuerdo bilateral puede potenciar la demanda de sus productos.

El impacto en el bolsillo del productor

Traducido al día a día, las semillas de Grupo Don Mario buscan que el productor obtenga más kilos por hectárea sin aumentar proporcionalmente los costos. En un contexto donde el dólar blue y el tipo de cambio oficial siguen siendo variables clave, cada punto de aumento en el rinde se traduce directamente en más dólares en la caja del campo.

En números, si una variedad permite pasar de 45 a 52 quintales de soja por hectárea, eso representa un incremento de casi el 16% en la producción. Para un pool de siembra de 500 hectáreas, la diferencia se mide en cientos de miles de dólares por campaña.

Bartolomé insistió en que el futuro del negocio pasa por seguir invirtiendo en biotecnología y en entender las necesidades específicas de cada mercado. “No vendemos semillas, vendemos productividad”, cerró.

Si las condiciones macro mejoran, el grupo no descarta ampliar su planta de procesamiento en Argentina y generar más empleo calificado en el interior del país. Por ahora, el foco está puesto en consolidar la posición en Estados Unidos y abrir la puerta de Australia antes de fin de 2027.

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