La Justicia Federal suspende la Justicia Laboral local en CABA: qué cambia para trabajadores y empresas
La Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal confirmó la suspensión cautelar de la Ley 6789 que buscaba implementar el fuero laboral en la Ciudad. Analizamos el impacto en juicios, plazos y costos para pymes y empleados.
La Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal confirmó la suspensión cautelar de la Ley 6789, que habilitaba la implementación de la Justicia Laboral en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires. La medida frena por ahora el traspaso de competencias que el Gobierno porteño impulsaba desde hace meses.
En números, esto significa que los juicios laborales que se inicien en CABA seguirán tramitándose en la Justicia Nacional del Trabajo, como venía ocurriendo hasta ahora. La ley 6789, sancionada en 2022, preveía crear tribunales laborales locales con el argumento de agilizar los procesos y acercar la justicia al vecino.
¿Qué dice la resolución?
Los camaristas entendieron que existe un riesgo de inconstitucionalidad en el traspaso de competencias sin una reforma previa del sistema nacional. Por eso ratificaron la cautelar que había dictado en primera instancia el juez Esteban Furnari. La decisión no es definitiva: solo suspende la aplicación hasta que se resuelva el fondo del asunto.
Para el comerciante o la pyme de Once o de Flores, esto representa una dosis de previsibilidad. Los juicios laborales en la Justicia Nacional tienen plazos y reglas más conocidas. Pasar todo a la órbita porteña generaba incertidumbre sobre cómo iban a funcionar los nuevos tribunales, los tiempos de resolución y hasta los costos de los peritos.
El impacto en el bolsillo
Un juicio laboral promedio en la Ciudad puede demorar entre 18 y 36 meses. Si se hubiera implementado la ley, se esperaba que los plazos bajaran, pero también se temía un aluvión de demandas en los primeros meses de transición. Para el empleador, eso significa seguir calculando las indemnizaciones con las mismas reglas de siempre: un sueldo por año trabajado, con tope y sin tope según el caso.
Desde el lado del trabajador, la suspensión mantiene el fuero nacional, que históricamente ha sido más favorable a los reclamos. Sin embargo, muchos abogados laboralistas porteños venían preparando el terreno para los nuevos tribunales, que prometían mayor especialización.
Qué sigue ahora
El Gobierno de la Ciudad ya anunció que apelará la decisión y buscará acelerar el tratamiento del tema en la Corte Suprema. Mientras tanto, los 14 juzgados laborales nacionales en CABA siguen siendo la única vía para resolver conflictos entre empleadores y empleados.
Traducido al lenguaje del mostrador: si tenés un problema con tu empleador o si sos empleador y te llegó una carta documento, el partido se sigue jugando en la Justicia Nacional del Trabajo. No cambia nada en lo inmediato. El que tenía que iniciar una demanda por despido, indemnización o aguinaldo mal liquidado, sigue teniendo el mismo camino judicial que ayer.
Los analistas estiman que la definición de fondo puede demorar entre 12 y 18 meses. Hasta entonces, la Ley 6789 queda congelada en lo que respecta a la creación del fuero laboral local.
Consejo práctico
Si estás pensando en iniciar un reclamo laboral, consultá con un abogado especializado en derecho del trabajo antes de que cambie el escenario. Los plazos de prescripción corren igual, independientemente de dónde se tramite el juicio. Y si sos empleador, este fallo te da un poco más de tiempo para ordenar la documentación y evitar sorpresas en la caja.