La recaudación tributaria creció en septiembre pero el IVA acumula once meses de caída real
Los ingresos del Estado subieron 2,8% real en septiembre impulsados por Ganancias y Comercio Exterior. Sin embargo, el IVA volvió a caer y ya acumula once meses consecutivos en baja.
La recaudación tributaria nacional registró en septiembre una suba real del 2,8% interanual, según los datos oficiales publicados este viernes. El dato marca el segundo mes consecutivo con números positivos después de un largo período en rojo, aunque con matices importantes según el impuesto de que se trate.
Ganancias y los impuestos vinculados al comercio exterior fueron los principales motores del crecimiento. En el caso de Ganancias, la mejora se explicó por el ajuste de las deducciones y el efecto de la devaluación sobre las empresas exportadoras. Los derechos de exportación también aportaron fuerte por el mayor volumen de granos cosechados este año.
En números: la recaudación total alcanzó los $12,8 billones en el noveno mes del año. Descontada la inflación, eso representa un aumento real de casi 350 mil millones de pesos respecto a septiembre de 2025.
Sin embargo, el IVA volvió a mostrar números negativos. El impuesto al valor agregado cayó 4,1% en términos reales y ya acumula once meses consecutivos de contracción. Este comportamiento refleja la debilidad del consumo interno, que sigue sin recuperarse plenamente.
¿Qué significa esto para tu bolsillo? Cuando el IVA cae en términos reales, suele ser señal de que la gente está comprando menos o que está migrando a productos más baratos. En el supermercado se traduce en tickets más bajos pero también en menos movimiento para los comercios.
Desde el lado del comerciante, el panorama es mixto. Los que venden productos importados o de gama media-alta sintieron el golpe en las ventas, mientras que algunos rubros de primera necesidad mantuvieron el ritmo. El problema es que el IVA representa casi el 30% de toda la recaudación, por lo que su performance arrastra al resto.
Para ponerlo en contexto, en los primeros nueve meses del 2026 la recaudación acumulada muestra una caída real del 1,2% respecto al mismo período del año anterior. Los analistas esperan que el cuarto trimestre muestre una mejora gradual si se mantiene el ritmo de la cosecha y si el consumo privado logra estabilizarse.
El dato del IVA es el que más preocupa en el Gobierno y en los despachos de consultoras. Es el termómetro más directo de la actividad económica interna. Once meses seguidos en baja no son un detalle: hablan de una economía que todavía no termina de arrancar en el día a día de la gente.
Traducido: si tu salario subió 35% en lo que va del año y la inflación acumulada ronda el 38%, tu poder de compra cayó. Eso se ve directamente en la caja registradora y, por lo tanto, en la liquidación del IVA.
Los próximos meses serán clave. Si la inflación sigue bajando y los salarios logran recuperar terreno, es probable que el IVA empiece a mostrar números positivos recién en el primer trimestre de 2027. Hasta entonces, el Gobierno seguirá dependiendo de los impuestos que más pesan sobre las empresas y el campo para sostener las cuentas públicas.