Economía

Mora familiar: qué ven los economistas más allá del “problema entre privados”

La mora en créditos personales y tarjetas crece en las familias porteñas. Economistas explican las causas estructurales y qué puede pasar con el consumo y el endeudamiento en los próximos meses.

Publicado el 10 de agosto de 2026, 18:05 hs

Sobreendeudamiento familiar: 4,8 millones con mora y la urgencia de regular el crédito

La mora en los créditos familiares volvió a prender las alarmas. Según datos del Banco Central, la morosidad en préstamos personales y tarjetas de crédito subió al 4,8% en julio, el nivel más alto en lo que va del 2026. Para muchos economistas, esto no es solo un “problema entre privados”: es la señal de que los ingresos no están alcanzando para cubrir los gastos corrientes.

En números: la mora en tarjetas de crédito pasó del 3,2% en enero a casi el 5% en julio. En los créditos personales, el salto fue similar. Los bancos ya empezaron a endurecer los requisitos para nuevos préstamos y varias fintech redujeron las líneas de crédito preaprobadas.

“Cuando la mora familiar sube de esta manera, no es porque la gente decidió no pagar. Es porque el salario real viene cayendo y los gastos fijos —alquiler, expensas, colegios y supermercado— se comen gran parte del ingreso”, explica un analista de la UTDT que pidió reserva de su nombre. Para él, el dato es un termómetro del consumo interno: si la gente no puede pagar las cuotas, tampoco va a gastar en lo que no es esencial.

¿Qué significa esto para tu bolsillo? Si tenés una tarjeta con saldo impago, el interés promedio ronda el 6% mensual. Eso quiere decir que una deuda de $300.000 puede transformarse en $500.000 en menos de seis meses si solo pagás el mínimo. Los economistas consultados coinciden en que estamos ante un círculo vicioso: inflación alta, salarios que no recuperan poder adquisitivo y familias que recurren al crédito para llegar a fin de mes.

Desde el lado de los comerciantes, la historia es similar. En Once y en los barrios porteños, varios dueños de negocios cuentan que las ventas con tarjeta cayeron porque los clientes ya están al límite de su capacidad de endeudamiento. “El que antes financiaba en seis cuotas ahora pide tres o paga en efectivo porque no le aprueban más”, dice un comerciante textil que opera desde hace 25 años.

Los datos del INDEC muestran que el consumo en supermercados creció solo 0,8% interanual en el segundo trimestre, mientras que el uso de tarjetas de crédito en compras de bienes durables cayó casi 12%. Para los economistas, esto anticipa un segundo semestre más débil en términos de actividad.

¿Qué puede pasar de acá en adelante? La mayoría de las proyecciones privadas esperan que la mora siga subiendo hasta fin de año si la inflación no baja de manera consistente. Algunos bancos ya comenzaron a ofrecer planes de refinanciación más agresivos, pero con tasas que siguen siendo altas. Otros directamente cortan el crédito.

Traducido: si ganás el salario promedio (alrededor de $650.000), y destinás más del 30% de tu ingreso a pagar deudas, estás en la zona de riesgo. Los especialistas recomiendan priorizar el pago de las cuotas más caras, renegociar antes de caer en mora y evitar tomar nuevo crédito para cubrir el anterior.

Más allá de las cifras frías, la mora familiar es el síntoma de una economía que todavía no termina de estabilizarse. Los economistas coinciden en que, sin una recuperación sostenida del poder adquisitivo, el “problema entre privados” puede convertirse en un problema colectivo que termine afectando el consumo, el empleo y el crecimiento.

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