Economía

Oro: ¿es el momento de que recupere su lugar como refugio de valor?

Con la inflación global, la incertidumbre geopolítica y la debilidad del dólar, el metal dorado vuelve a brillar. Analizamos si es tiempo de que el oro recupere su gloria histórica como activo seguro.

Publicado el 20 de julio de 2026, 08:30 hs

Lingotes de oro apilados brillando bajo luz dorada en una bóveda bancaria
El Cronista

El oro ha sido durante siglos el símbolo universal de riqueza y estabilidad. Sin embargo, en las últimas décadas perdió protagonismo frente al dólar y a otros activos financieros. Hoy, con tensiones geopolíticas, inflación persistente y dudas sobre la fortaleza de la economía estadounidense, muchos inversores se preguntan si ha llegado el momento de que el metal precioso recupere su gloria.

En lo que va del año, el precio del oro acumula una suba superior al 15% y ha roto varias veces su récord histórico. En los mercados internacionales, la onza troy superó los 2.400 dólares en varias oportunidades, impulsada por compras de bancos centrales y demanda de inversores particulares que buscan protección ante la incertidumbre.

"El oro vuelve a ser visto como un refugio seguro en tiempos de crisis", explica un analista de mercados consultado. Según datos de la World Gold Council, los bancos centrales compraron casi 1.000 toneladas de oro en 2023, la cifra más alta en décadas. China, India y Turquía lideran estas adquisiciones, buscando reducir su dependencia del dólar.

En Argentina, el panorama es aún más complejo. Con una inflación que supera el 200% anual en los últimos años y restricciones cambiarias, el oro se convirtió en una alternativa para resguardar ahorros. Cotiza en pesos a niveles récord tanto en el mercado local como en el exterior, y muchas familias optan por lingotes o monedas como forma de protección.

Sin embargo, no todos coinciden en que sea el mejor momento para invertir. Algunos analistas advierten que el rally actual puede ser especulativo y que factores como una eventual baja de tasas de la Reserva Federal podrían enfriar el entusiasmo. Además, el oro no genera renta (ni intereses ni dividendos), lo que lo hace menos atractivo en entornos de tasas altas.

Desde el punto de vista técnico, el gráfico del oro muestra una tendencia alcista clara. Rompió resistencias importantes y los analistas proyectan que podría acercarse a los 2.600 dólares la onza si las condiciones macroeconómicas se mantienen. En el plano local, la brecha entre el dólar oficial y los dólares libres también impulsa la demanda del metal.

Para el inversor minorista argentino, las opciones pasan por comprar oro físico en casas especializadas, a través de ETFs que replican su precio o mediante cecas y monedas. Siempre es clave verificar la pureza y guardar los activos en lugares seguros, ya que se trata de un bien tangible expuesto a robos.

El debate sobre si el oro recuperará su rol central en el sistema financiero global está abierto. Mientras algunos ven en él un retorno a lo básico en tiempos de incertidumbre, otros lo consideran un activo de nicho con limitaciones. Lo cierto es que, por ahora, el metal dorado vuelve a brillar y muchos lo están eligiendo como resguardo de valor.

Lo que hay que saber antes de tomar una decisión: diversificar, informarse sobre los costos de almacenamiento y entender que el oro, como cualquier inversión, tiene sus riesgos. En un mundo cada vez más volátil, su brillo histórico parece estar recuperando fuerza.

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