Economía

PBI crece 6,5% pero el empleo privado registrado cae casi 3% desde fines de 2023

El IAE Business School de la Universidad Austral advirtió sobre la pérdida de poder adquisitivo de los salarios, la precarización laboral y el aumento de las deudas de los hogares ante el desacople entre la recuperación económica y el mercado de trabajo.

Publicado el 7 de agosto de 2026, 14:51 hs

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El producto bruto interno (PBI) de la Argentina acumuló un crecimiento de 6,5% desde fines de 2023, según los datos oficiales más recientes. Sin embargo, en el mismo período el empleo privado registrado cayó cerca de 3%, lo que genera un claro desacople entre la recuperación de la actividad económica y el mercado laboral.

Un informe elaborado por el IAE Business School de la Universidad Austral expone esta divergencia y alerta sobre sus consecuencias. Entre ellas, se destacan la pérdida de poder adquisitivo de los salarios, el aumento de la precarización laboral y el endeudamiento creciente de los hogares.

"La recuperación del PBI no se está traduciendo en una mejora proporcional del empleo formal", sostuvieron los autores del estudio. Según el documento, el sector privado formal perdió puestos de trabajo de manera sostenida, mientras que el empleo público y el informal mostraron comportamientos diferentes.

El informe señala que la caída del empleo registrado se concentró especialmente en ramas como la industria, la construcción y el comercio. Estos sectores, que habían sido motores durante la etapa de reactivación inicial, ahora enfrentan ajustes que impactan directamente en la cantidad de trabajadores en relación de dependencia.

En paralelo, los salarios reales mostraron una recuperación parcial en los últimos meses, pero aún se encuentran por debajo de los niveles de fines de 2023. Esto genera una pérdida de poder adquisitivo que, combinada con la inflación acumulada, afecta el consumo de los hogares.

El estudio también advierte sobre el aumento de la precarización. Ante la dificultad para conseguir empleo formal, creció la proporción de trabajadores que aceptan condiciones menos favorables, con menor cobertura social o en modalidades de contratación más flexibles.

Otro punto destacado es el endeudamiento. Con salarios que no alcanzan y un contexto de tasas de interés elevadas, muchas familias recurrieron al crédito para cubrir gastos básicos, lo que elevó el nivel de deudas en tarjetas y préstamos personales.

Desde el IAE Business School indicaron que este escenario requiere atención por parte de las autoridades. "Si el crecimiento económico no genera empleo de calidad, los beneficios de la recuperación pueden ser limitados y generar tensiones sociales", afirmaron.

El informe sugiere que, para revertir esta tendencia, será clave mejorar la competitividad de las empresas, reducir la carga impositiva sobre el trabajo y promover políticas que incentiven la contratación formal.

Por ahora, el Gobierno mantiene el foco en la estabilización macroeconómica y la reducción de la inflación. Fuentes oficiales consultadas por este medio indicaron que esperan que, una vez consolidada la baja de precios, el empleo privado comience a recuperarse de manera más robusta.

La evolución de estos indicadores será clave en los próximos meses. Economistas coinciden en que el verdadero desafío será lograr que el crecimiento del PBI se traduzca en más y mejores puestos de trabajo.

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