Por qué Aldo Graziani volvió a San Telmo con su nuevo restaurante
El empresario gastronómico cerró su local de Palermo y reabrió Aldo’s Brasserie Argentina en Azopardo 780, en sociedad con el grupo Almarena. Apuesta a la parrilla y los clásicos porteños en un barrio que lo vio nacer, buscando facturar $300 millones este año.
Aldo Graziani decidió volver al barrio que lo vio nacer. Después de cerrar su restaurante en Palermo, el empresario gastronómico, sommelier y productor de vinos inauguró Aldo’s Brasserie Argentina en Azopardo 780, en el Bajo porteño, a metros de la CGT y de la Facultad de Ingeniería.
El nuevo local tiene capacidad para hasta 160 cubiertos, cuenta con una cava privada en el subsuelo y un salón para eventos corporativos. La mudanza se hizo en sociedad con el grupo hotelero Almarena, que necesitaba un operador gastronómico para su nueva torre de 100 departamentos operada bajo la marca Almarena by Meliá.
“Fue un partnership. Ellos hicieron un convenio con Meliá y eso les pedía tener una buena operación gastronómica”, explicó Graziani en diálogo con El Cronista. Este es el segundo acuerdo con el grupo: el primero fue para el restaurante Áncora en el hotel Almarena de Puerto Retiro, frente a la Terminal de Cruceros.
Uno de los motivos centrales para dejar Palermo fue la caída del consumo que afectó fuertemente al sector. “No estábamos pasando uno de los mejores momentos”, admitió. Además, la decisión permitió relanzar la marca en un barrio conocido: el nuevo local queda a solo siete cuadras de donde abrió su primer restaurante en 2011.
“Vimos la oportunidad de hacer el relanzamiento en un barrio que nos gusta y que de alguna manera nos vio nacer. Tampoco daba la situación para tener dos restaurantes”, señaló sobre el cierre en Arévalo y la apertura en Azopardo.
Ubicación estratégica en pleno auge
Aunque Azopardo no es una calle tradicional para restaurantes, Graziani confía en el potencial de la zona, que se encuentra en el límite entre San Telmo y Puerto Madero. “A 150 metros hay una torre Constantini con 1800 unidades ya ocupadas, más las 300 que tenemos nosotros. En nuestra misma cuadra hay otro hotel y muchas empresas alrededor. Además, tenemos salida directa a Puerto Madero por Avenida Independencia”, detalló.
El público es un mix equilibrado: al mediodía predominan empleados de empresas y vecinos del barrio; por la noche llega gente de zona sur, Puerto Madero y otros barrios, además de huéspedes de hoteles cercanos. “Recuperamos mucha clientela del barrio que solía visitarnos en 2020 y que no iba hasta Palermo. El barrio está muy agradecido y nos está yendo muy bien en estos dos meses y medio”, aseguró.
Cambio de identidad: de la cocina ítalo-americana a la brasserie argentina
La propuesta gastronómica también mutó. Mientras el local de Palermo se destacaba por pastas y una cocina ítalo-americana, Aldo’s Brasserie Argentina celebra la tradición local con fuerte impronta de parrilla y carnes de calidad.
La carta incluye empanadas, lomo a la pimienta, revuelto gramajo, una reversión del banana split y flan con dulce de leche, entre otros clásicos porteños. Todo se cocina a las brasas, ya sea en horno de barro o en parrilla.
El espacio es versátil: cuenta con un salón principal para 60 cubiertos, 20-25 en la barra, un deck al aire libre para otros 60 y la cava subterránea para 14 personas con ingreso independiente. “La idea es tener varios espacios dentro de un mismo lugar. Es un restaurante pero también un bar, porque mucha gente baja a tomar una copa a la tarde o se junta después del trabajo”, resumió Graziani.
Cuando llegue la primavera, el deck duplicará la capacidad. Además, el primer piso está preparado para eventos corporativos con sonido e pantalla.
Nuevos proyectos en el horizonte
En paralelo, el grupo prepara la apertura de Astor Club en Mendoza capital para principios de octubre de 2026. Se trata de un restaurante con tango show en vivo, con una inversión de u$s 2 millones y 20 socios. Estará sobre Avenida Sarmiento y contará con salón para 50 personas, dos salas privadas, bar para 60-70 y restaurante para 70.
“Mendoza es la provincia con más congresos después de Buenos Aires, por eso apuntamos fuerte a los eventos”, indicó el empresario, quien también es dueño de Bebop Club, Picsa y la distribuidora de vinos Jarilla.
Con este relanzamiento en San Telmo, Aldo’s busca facturar alrededor de 300 millones de pesos en su primer año completo de operación, apostando a la combinación de ubicación estratégica, propuesta local y la recuperación gradual del consumo en la zona.
Para el bolsillo del porteño que sale a comer, la vuelta de un referente como Graziani al sur de la ciudad puede significar una opción más accesible y con identidad argentina en un área que combina oficinas, hoteles y turismo.