Presupuesto universitario: los fondos crecerían apenas 0,3% en términos reales en 2027
Un informe alerta que el aumento previsto para el año que viene queda muy por debajo de lo que exige la ley de financiamiento educativo. En La Plata, esto impactaría directamente en el funcionamiento de la UNLP y sus facultades.
El presupuesto destinado a las universidades nacionales crecería apenas un 0,3% en términos reales durante 2027, según un informe que analiza el proyecto presupuestario del año próximo.
Esta cifra surge de comparar el incremento nominal previsto con la inflación proyectada. En la práctica, significa que las casas de altos estudios recibirían prácticamente el mismo poder de compra que este año, con un ajuste casi nulo.
Para cumplir plenamente con la ley de financiamiento universitario, que establece un piso de inversión, sería necesaria una recomposición real cercana al 30%. La brecha entre lo proyectado y lo que marca la norma es considerable y genera preocupación en el sector.
Impacto en La Plata
En la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), uno de los mayores centros educativos del país, este escenario se sentiría con fuerza. La casa de estudios depende en gran medida de las transferencias nacionales para pagar salarios docentes y no docentes, mantener edificios, financiar investigaciones y sostener los comedores universitarios.
Con un aumento real tan bajo, las autoridades deberán seguir ajustando gastos. Ya este año los rectores vienen advirtiendo sobre el costo de la energía, el mantenimiento de laboratorios y la actualización de bibliotecas. Un 0,3% adicional no alcanzaría para cubrir las necesidades básicas de crecimiento.
En números: si el presupuesto actual de las universidades nacionales ronda los 1,2 billones de pesos, el incremento real proyectado para 2027 equivaldría a poco más de 3.600 millones de pesos adicionales. Una cifra que, distribuida entre todas las universidades, resulta marginal.
Qué dice la ley
La ley de financiamiento educativo establece que el presupuesto universitario debe representar un porcentaje mínimo del total del gasto público. El informe advierte que, con el actual proyecto, ese porcentaje seguiría por debajo del umbral legal, lo que podría generar futuros reclamos judiciales o parlamentarios.
Desde el sector universitario sostienen que sin una recomposición genuina es imposible mejorar la calidad educativa, ampliar el acceso y sostener la investigación científica. Los salarios docentes, que representan más del 70% del gasto, quedarían nuevamente bajo presión.
El contexto macro
Este dato se enmarca en un presupuesto nacional que busca cumplir con las metas fiscales. El Gobierno prioriza el equilibrio de las cuentas públicas, lo que implica ajustes en casi todas las áreas. Las universidades no son la excepción, aunque históricamente han sido un ámbito sensible.
Para el lector común, esto se traduce en aulas más grandes, menos recursos para prácticas, posibles demoras en obras de infraestructura y dificultad para incorporar nueva tecnología en las carreras.
Si la tendencia se mantiene, los rectores de las universidades nacionales ya anticipan que deberán volver a sentarse a negociar partidas adicionales durante el transcurso del año, como ocurrió en ejercicios anteriores.
En La Plata, donde la UNLP tiene más de 100.000 estudiantes, el impacto no es solo presupuestario: afecta directamente la capacidad de la universidad para seguir siendo un motor de movilidad social en la región.