Ventas por el Día del Niño cayeron 2,5% y el consumo sigue austero
Según un informe de CAME, las ventas minoristas pymes bajaron respecto a 2025 pese a que más del 80% de los comercios lanzó promociones. El ticket promedio subió apenas 0,8% en términos reales.
Las ventas minoristas de las pymes por el Día del Niño cayeron un 2,5% en comparación con la misma fecha del año pasado. El dato surge del informe que elaboró la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y confirma la tendencia de estancamiento que arrastra el consumo en lo que va de agosto de 2026.
A pesar de que el 81,2% de los comercios encuestados ofreció promociones —un punto y medio menos que en 2025—, la demanda se mostró selectiva, postergada y volcada hacia tickets más bajos. “La absorción de costos de financiamiento y los descuentos agresivos permitieron sostener niveles de colocación similares o levemente inferiores, pero a costa de comprimir la rentabilidad”, explicaron desde la entidad.
En números: el ticket promedio de compra se ubicó en $45.892, frente a los $33.736 de hace un año. Una vez descontada la inflación, eso representa una suba real de apenas 0,8%. Traducido: el consumidor gastó un poco más en pesos, pero el poder de compra casi no se movió.
La financiación con tarjeta fue la herramienta más usada (55,3% de los casos), seguida por los descuentos en efectivo (46,2%). El consumidor esperó hasta último momento y priorizó bienes de menor valor unitario, en un contexto de restricciones presupuestarias y mayor peso de los canales alternativos de venta.
Las expectativas de los comerciantes también fueron mayormente negativas. El 43,6% vendió en línea con lo previsto, pero el 41,7% estuvo por debajo de sus proyecciones (38,1% “peor” y 3,6% “mucho peor”). Solo el 14,7% superó lo que esperaba.
¿Qué significa esto para el bolsillo del comerciante de barrio? Que el Día del Niño operó más como un alivio transitorio de liquidez y rotación de mercadería que como un motor de ventas. El 36% de los negocios dijo que sumó movimiento pero sin cambiar el panorama general del mes, el 35,5% lo calificó de impacto moderado y apenas el 9,1% lo vio como clave para dinamizar su actividad.
Este comportamiento no sorprende. Con una inflación que sigue comiendo poder adquisitivo y salarios que no terminan de recuperarse al mismo ritmo, las familias ajustan. El asado del domingo se reemplaza por milanesas, y el regalo del Día del Niño pasa de un juguete grande a algo más modesto o directamente se posterga.
Para ponerlo en contexto: si en 2025 un comercio necesitaba vender 100 juguetes para cubrir costos y margen, este año tuvo que vender casi lo mismo pero con descuentos más profundos y financiando gran parte de las compras. Eso explica por qué, aunque las cantidades no cayeron fuerte, la rentabilidad sí se resintió.
Los datos de CAME refuerzan lo que se viene viendo en otros indicadores de consumo: el argentino está cuidando cada peso. Y los comerciantes, con el dólar, los costos y el alquiler a cuestas, siguen remando para no perder volumen aunque eso implique trabajar con márgenes más ajustados.
Si la tendencia se mantiene, los próximos meses seguirán exigiendo creatividad en promociones y financiación. Para el lector común, la señal es clara: el consumo no repunta todavía y el bolsillo sigue apretado.