Habitualmente, podemos observar que en la mayoría de los medios de comunicación la acción de tomar sol aparece visto como algo negativo. El principal argumento que esgrimen es que la exposición prolongada al sol puede causar cáncer de piel y quemaduras solares, como consecuencia de los rayos UV. Sin embargo, muchos nuevos estudios científicos realizados en los últimos tiempos afirman lo contrario. Según un estudio realizado en 2016, la exposición regular al sol está inversamente relacionada con el riesgo de contraer diversos tipos de cáncer, entre ellos el de melanoma. Otro estudio realizado el mismo año afirma que la exposición al sol puede ayudar a reducir la obesidad y mejorar la función cardiometabólica. Siguiendo la misma línea de los beneficios del sol, este artículo de una revista contra el cáncer de Estados Unidos informa que la exposición al sol disminuye el riesgo de mortalidad por todas las causas. Como los recientemente mencionados, hay infinidades de estudios científicos hechos que apuntan en la misma dirección.

Los beneficios de la exposición regular y gradual al sol, parecen estar causados por la síntesis de vitamina D, factores hormonales, y por otros relacionados a la regulación de los ritmos circandianos en los seres humanos. Las mejores recomendaciones serían tomar al menos 15 minutos de sol diariamente, sin protectores solares; y realizarlo en las primeras horas del día.