El Papa abroga la austeridad de Francisco y sube el sueldo a los cardenales en su cumpleaños
En el día en que cumplió años, el Sumo Pontífice decidió revertir los recortes salariales que impuso su antecesor durante la pandemia y otorgó un aumento a los altos cargos del Vaticano, además de ampliar la Biblioteca y el Archivo.
El Papa decidió poner fin a las medidas de austeridad impulsadas por Francisco durante la pandemia y, en el mismo día de su cumpleaños, otorgó un aumento salarial a los cardenales y altos funcionarios de la administración central del Vaticano.
La decisión implica la abrogación de los recortes que se habían aplicado en los últimos años a los sueldos de los prelados y personal de alto rango. De esta manera, se revierte una política que había sido justificada en su momento por la necesidad de ajustar gastos ante la crisis económica generada por la pandemia de coronavirus.
Además del incremento salarial, el Pontífice anunció la ampliación de la Biblioteca Apostólica Vaticana y del Archivo Apostólico, dos instituciones centrales para la preservación del patrimonio histórico y documental de la Iglesia católica. Estos proyectos demandarán recursos adicionales y marcan un cambio de rumbo en la gestión económica vaticana.
Para ubicarse, el Vaticano cuenta con una estructura administrativa compacta pero de gran influencia simbólica y financiera. Los cardenales y altos cargos cumplen roles clave en la Curia Romana, que es el equivalente al gabinete de un gobierno.
La medida llega en un contexto de transición tras el pontificado de Francisco, quien había impulsado una línea de mayor austeridad y transparencia en las finanzas vaticanas. Los cambios anunciados este lunes 14 de septiembre de 2026 buscan, según s cercanas, reconocer el esfuerzo de los funcionarios durante los años más duros de la crisis sanitaria.
Hasta el momento no se han detallado los montos exactos del aumento ni el presupuesto que se destinará a las obras de ampliación de la Biblioteca y el Archivo. Se espera que en las próximas semanas se publiquen las disposiciones oficiales que concreten estas decisiones.
Este tipo de ajustes en la administración vaticana suelen tener repercusiones simbólicas más allá de lo económico, ya que la Iglesia católica es seguida con atención por más de 1.300 millones de fieles en todo el mundo, incluyendo una importante comunidad en la Argentina.