Kast enfrenta su semana más dura: baja en encuestas y votación clave de su reforma
El presidente de Chile atraviesa el peor momento de su gestión con la encuesta de aprobación más baja hasta ahora, justo cuando se debate su reforma estrella en el Congreso. En medio de negociaciones con la oposición, busca estabilizar la economía y corregir errores de conducción.
El presidente José Antonio Kast encara esta semana lo que ya se perfila como el momento más delicado de su gestión. La última encuesta de opinión pública, difundida este lunes, registra el índice de aprobación más bajo desde que asumió, mientras el Congreso se apresta a votar en general una de las reformas que el oficialismo considera central para su agenda.
Según el sondeo realizado por una consultora local, la imagen positiva del mandatario cayó cuatro puntos en las últimas dos semanas y se ubica en el nivel más bajo de su mandato. El dato coincide con un escenario económico que no termina de despegar: las expectativas de crecimiento para este año se revisaron a la baja y la inflación, aunque controlada, sigue siendo un tema sensible para los hogares chilenos.
En paralelo, la reforma tributaria —la iniciativa estrella del gobierno— llega a su votación clave en la Cámara de Diputados. Tras semanas de negociaciones con sectores de la oposición, el oficialismo logró algunos acuerdos parciales, pero persisten diferencias en puntos sensibles como el impuesto a las grandes fortunas y las exenciones para las pymes.
Fuentes cercanas a La Moneda admiten que los errores de comunicación de las últimas semanas agravaron la percepción negativa. Un par de anuncios que luego fueron corregidos y una agenda que pareció desordenada contribuyeron a la caída en las expectativas. “Estamos corrigiendo el rumbo”, dijo un alto funcionario que pidió reserva.
Desde la oposición, en tanto, se observa el momento con atención. Algunos sectores moderados están dispuestos a acompañar partes de la reforma si se introducen modificaciones sustantivas, mientras que las bancadas más duras ya anunciaron su rechazo total. El resultado de la votación de esta semana puede reconfigurar el mapa de alianzas para el resto del año legislativo.
En el plano económico, el gobierno busca enviar señales de estabilidad. El ministro de Hacienda mantuvo reuniones con gremios empresariales y con la central de trabajadores para intentar contener la incertidumbre. “La reforma no busca castigar a nadie, busca dar sostenibilidad fiscal”, repitió en las últimas horas.
Analistas consultados coinciden en que esta semana será definitoria. Si la reforma logra avanzar, aunque sea con modificaciones, Kast podría recuperar algo de aire político. Si fracasa o sale muy desdibujada, la caída en las encuestas podría acelerarse y complicar el resto de la agenda.
Por ahora, en el Palacio de La Moneda se respira tensión. El presidente, según cuentan quienes lo ven a diario, pasa largas horas en reuniones para intentar cerrar acuerdos de último momento. La cuenta regresiva para la votación ya empezó y, con ella, la semana más dura de su gobierno hasta el momento.