Buenos Aires estrenó su propio pabellón en el Festival de Cannes
La ciudad de Buenos Aires debutó con un espacio exclusivo en el Marché du Film del Festival de Cannes, buscando atraer inversiones y coproducciones internacionales para la industria audiovisual local.
Buenos Aires dio un paso concreto para posicionarse en el mapa audiovisual mundial. Durante el 77° Festival de Cannes, la ciudad inauguró su primer pabellón propio dentro del Marché du Film, el mercado de cine más importante del planeta.
El espacio, de más de 40 metros cuadrados, fue presentado este lunes y estará operativo hasta el 23 de mayo. Según informaron desde el Gobierno porteño, el objetivo es atraer inversores, productores y directores extranjeros para generar coproducciones, rodajes y fondos que impulsen la industria local.
"Es una oportunidad única para mostrar lo que Buenos Aires tiene para ofrecer: talento, locaciones, incentivos fiscales y una ciudad que ya es protagonista de grandes producciones", explicó un funcionario del área de Cultura presente en el evento.
En números, la industria audiovisual porteña mueve alrededor de 1.200 millones de dólares al año y emplea a más de 35.000 personas. El año pasado, la ciudad fue escenario de más de 120 rodajes internacionales, entre películas, series y publicidades. Sin embargo, desde el sector vienen reclamando mayor previsibilidad y mejores incentivos para competir con ciudades como Bogotá, Ciudad de México o incluso algunas provincias argentinas que ofrecen rebajas impositivas más agresivas.
El pabellón funciona como un punto de encuentro para meetings, presentaciones de proyectos y rondas de negocio. Allí se presentarán títulos en desarrollo con sello porteño y se buscarán socios para financiar largometrajes, series y documentales.
Traducido al lenguaje del comerciante: si un productor extranjero decide filmar en Buenos Aires gracias a este espacio, eso significa trabajo para técnicos, actores, proveedores de catering, alquiler de equipos, hotelería y transporte. Es economía real que entra por la vía cultural.
Desde el sector privado celebraron la iniciativa pero pidieron que no quede solo en una acción de marketing. "El pabellón es excelente, pero necesitamos que se traduzca en leyes que den estabilidad. Los productores no pueden decidir dónde filmar basados en un stand bonito", señaló un realizador que participa del mercado.
El dato clave es que Cannes no es solo glamour en la alfombra roja. El Marché du Film mueve más de 1.000 millones de euros en acuerdos cada año. Estar ahí con presencia propia permite a Buenos Aires competir de igual a igual con otras ciudades que ya tienen sus pabellones consolidados.
Para ponerlo en contexto, el año pasado Argentina logró cerrar acuerdos por más de 40 millones de dólares en este mismo mercado. Con un espacio exclusivo, la expectativa oficial es superar esa marca en 2024.
Si la tendencia se mantiene y se complementa con políticas claras de incentivos, los próximos años podrían traer más rodajes internacionales a la ciudad. Para el bolsillo de miles de trabajadores de la industria, eso significa empleo de calidad y en dólares.
El pabellón de Buenos Aires se suma a los de otras ciudades como Los Ángeles, Londres y Berlín, que hace años invierten en visibilidad constante dentro del festival. Ahora resta ver si la movida se traduce en contratos firmados o queda como una foto institucional más.