Bicisendas en Buenos Aires: guía completa para usarlas en 2024
Todo lo que necesitás saber sobre las bicisendas porteñas: mapa actualizado, reglas, las mejores rutas, mantenimiento y cómo influyen en tu día a día. Una referencia útil que se mantiene vigente.
Si vivís en Buenos Aires y pensás en sacarle el candado a la bici para ir al trabajo o moverte por la ciudad, las bicisendas son tu aliada principal. Pero usarlas no es tan simple como agarrar y pedalear: hay que conocerlas, respetarlas y saber qué pasa cuando no están en condiciones.
Desde que se empezó a expandir la red en los últimos 15 años, las bicisendas porteñas pasaron de ser un experimento a una herramienta cotidiana para miles de personas. Hoy superan los 250 kilómetros y atraviesan casi todos los barrios. Sin embargo, el mantenimiento, la señalización y la convivencia con autos, colectivos y peatones siguen generando quejas diarias en los grupos de vecinos.
Cómo está la red hoy
La red actual combina bicisendas protegidas (con separadores físicos), bicisendas compartidas con señalización en el asfalto y ciclovías temporales. Las más usadas son las de Avenida de Mayo, Córdoba, Juan B. Justo y las que conectan con los parques de Palermo y la Costanera.
Si salís de Almagro hacia el centro, por ejemplo, podés tomar la bicisenda de Corrientes (que tiene tramos protegidos) y después empalmar con la de Callao. Pero ojo: en hora pico, el tramo entre Medrano y Pueyrredón suele estar lleno de motos que se suben y generan riesgo.
Las rutas que realmente sirven
No todas las bicisendas están pensadas para el mismo uso. Hay algunas que son ideales para ir al trabajo porque son directas y tienen buena conectividad con el subte y el metrobús. Otras son más para salir a pasear los fines de semana.
La bicisenda de la 9 de Julio es una de las más criticadas y a la vez más transitadas. Tiene tramos anchos pero la convivencia con los peatones que cruzan sin mirar es complicada. En cambio, la que corre por los Bosques de Palermo es más tranquila y está mejor mantenida, aunque queda lejos para quien vive en el sur de la ciudad.
Una ruta que pocos mencionan pero que funciona muy bien es la que va por la Avenida Scalabrini Ortiz desde Palermo hasta Villa Crespo. Es relativamente nueva, tiene buena iluminación y conecta con varias estaciones de subte. Ideal si salís a las 7:30 de tu monoambiente en Almagro y querés llegar al trabajo sin transbordos.
Reglas que hay que cumplir (y que casi nadie cumple del todo)
El uso de casco es obligatorio para menores de 18 años, pero se recomienda para todos. Las luces delantera y trasera son obligatorias de noche. Y sí, está prohibido ir con auriculares puestos porque perdés audición del entorno.
Lo que más genera conflictos es el uso de las bicisendas por parte de deliverys en motos. Aunque la norma es clara (solo bicicletas y monopatines eléctricos en algunos casos), la realidad es otra. Si vas en bici y ves que se viene una moto a contramano, mejor frenar y no jugártela.
Mantenimiento: el punto débil
Este es el tema que más aparece en los chats de vecinos. Hay bicisendas que tienen pozos que no se arreglan durante meses. En Villa Urquiza, por ejemplo, la bicisenda de la Avenida Triunvirato tiene varios tramos con baldosas rotas que generan caídas, especialmente cuando llueve.
La Ciudad tiene un número de WhatsApp para reportar problemas (el 11-4323-9800 de la Secretaría de Movilidad), pero la respuesta no siempre es rápida. Si te pasa algo, sacá foto, anotá la ubicación exacta y mandala. Cuantos más reportes haya en una misma cuadra, más chances de que lo arreglen.
Cómo impacta en las mujeres que pedaleamos
Viajar de noche en bici no es lo mismo para todos. Muchas mujeres preferimos rutas bien iluminadas y con más gente alrededor. Las bicisendas de Córdoba y Santa Fe suelen ser más seguras después de las 20 porque hay movimiento comercial. En cambio, las que pasan por zonas más residenciales y oscuras generan más inseguridad.
Por eso es clave planificar el recorrido antes de salir. Apps como Google Maps o Komoot te muestran rutas alternativas según el horario. Y si podés, evitá las bicisendas que pasan debajo de avenidas o puentes poco transitados.
Bicisendas y transporte público: cómo combinarlas
Uno de los usos más prácticos es combinar bici con subte o tren. En la mayoría de las estaciones ya permiten entrar con la bici plegada. En las que no, hay estacionamientos seguros en la vía pública cerca de las bocas.
Si vivís en Caballito y laburás en Microcentro, podés pedalear hasta la estación de subte A de Primera Junta por la bicisenda de Rivadavia y después tomar el subte. Ahorrás tiempo y evitás el colectivo lleno.
Consejos prácticos para empezar hoy
- Chequeá el estado del clima antes de salir: con lluvia fuerte muchas bicisendas se vuelven intransitables.
- Usá una app de seguimiento como Strava o Mapas de la Ciudad para conocer el estado en tiempo real.
- Llevá siempre una bomba de aire portátil y parches: un pinchazo en el medio de la bicisenda de Juan B. Justo puede arruinarte la mañana.
- Respetá los semáforos específicos para bicis: están ahí por algo y evitan choques con autos que giran.
Las bicisendas no son perfectas, pero forman parte de una ciudad que intenta cambiar la forma en que nos movemos. Conocerlas bien, mantenerlas visibles y reclamar cuando hace falta es la única forma de que sigan creciendo y mejorando. Si hoy pensás empezar a usarlas, empezá por una ruta corta y conocida. Después vas sumando kilómetros y confianza. La ciudad se ve distinta desde la bici, y una vez que lo probás, es difícil volver al bondi todos los días.