Sociedad

De la fiesta en el piso 40 a la investigación contra “Lelo” Pérez, el vendedor de autos acusado de lavar

Los fiscales de la Procunar y la Procelac investigan al conocido vendedor de autos por fuertes inversiones en construcción sin fondos justificados y sus vínculos con narcos de peso en la ciudad.

Publicado el 11 de agosto de 2026, 02:50 hs

Si vivís en Rosario o seguís las noticias de la ciudad, el nombre de “Lelo” Pérez ya suena hace tiempo. Este martes 11 de agosto de 2026 los fiscales federales de la Procunar y la Procelac avanzaron en una investigación que lo tiene como principal objetivo: lavado de dinero a través de fuertes inversiones en el sector de la construcción que, según los investigadores, no tienen respaldo financiero claro.

Pérez es un conocido vendedor de autos de alta gama en la ciudad. Durante años se lo vio en eventos sociales, fiestas privadas y reuniones que mezclaban empresarios, políticos y personajes del ambiente narco rosarino. Una de las imágenes que más circuló fue la de una fiesta que organizó en el piso 40 de una torre céntrica, con vista panorámica al río y al skyline de la ciudad. Esa noche, según testigos, el gasto en champagne, catering y seguridad superaba con creces lo que un vendedor de autos podría justificar con su comisión habitual.

Los fiscales ahora analizan cómo este hombre pasó de vender vehículos de lujo a invertir millones en la construcción de dos torres de departamentos en zonas premium de Rosario. Las obras, que incluyen amenities, cocheras subterráneas y departamentos de alta gama, habrían sido financiadas en gran parte con capital que, según la pesquisa, no se condice con sus ingresos declarados ni con el historial crediticio de sus empresas.

La investigación se centra en dos ejes principales: el origen de los fondos y la relación de Pérez con narcos “pesados” de la ciudad. Los investigadores detectaron vínculos comerciales y personales con al menos tres figuras de peso del narcotráfico local que ya tienen causas abiertas por tráfico de drogas y homicidios. Uno de ellos, según la pesquisa, habría usado a Pérez como testaferro para blanquear ganancias del negocio ilegal a través del rubro inmobiliario.

“Hay movimientos bancarios, transferencias al exterior y pagos en efectivo que no cierran con la facturación de su concesionaria”, explicaron fuentes cercanas a la causa. La Procelac, especializada en lavado de activos, está cruzando datos con AFIP, BCRA y la UIF para determinar si se trató de una maniobra sistemática de blanqueo.

Vecinos de los edificios en construcción contaron que las obras avanzaron a un ritmo inusual, con turnos de trabajo extendidos y materiales que llegaban de noche. “Era raro ver tanta plata moviéndose en un solo proyecto en tan poco tiempo”, dijo un vecino que pidió reserva de su identidad. Ese tipo de testimonios alimentan la sospecha de que detrás de las torres había algo más que un simple negocio inmobiliario.

La causa se inició hace varios meses a partir de una denuncia anónima y de información compartida por la inteligencia criminal. Hasta el momento no hubo allanamientos ni detenciones, pero los fiscales ya pidieron medidas cautelares sobre algunos bienes de Pérez para evitar su posible venta o transferencia.

Desde el entorno del acusado niegan todo tipo de irregularidad. “Es un empresario exitoso que se ganó todo con trabajo y que en los últimos años invirtió en el rubro construcción como muchos otros en Rosario”, sostuvieron a través de su abogado. Sin embargo, la Justicia federal quiere ver los papeles que respalden cada peso invertido.

El caso vuelve a poner en el centro el problema que Rosario arrastra hace años: la infiltración del dinero narco en la economía legal, especialmente en el sector inmobiliario y de la construcción. Mientras tanto, los que caminan la ciudad todos los días ven cómo crecen torres que pocos rosarinos pueden pagar y se preguntan de dónde sale tanto capital en una ciudad con tantos problemas diarios.

La investigación sigue su curso y se espera que en las próximas semanas haya más movimientos. Por ahora, “Lelo” Pérez sigue en libertad pero bajo la lupa de los fiscales que quieren saber si su paso de vendedor de autos a desarrollador inmobiliario fue tan legítimo como parece.

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