Tensión en Bariloche por una escuela para jóvenes con discapacidad
Padres de alumnos denuncian que las instalaciones de la nueva escuela no cumplen con las necesidades específicas de sus hijos. Las autoridades locales desmienten las quejas y sostienen que el edificio es apto.
La inauguración de una nueva escuela destinada a jóvenes con discapacidad en San Carlos de Bariloche generó una fuerte controversia entre los padres de los alumnos y las autoridades educativas de Río Negro.
Según los familiares, varias de las instalaciones del establecimiento no se ajustan a las necesidades particulares de los estudiantes, lo que podría comprometer su seguridad y desarrollo. Entre las observaciones principales mencionan problemas en baños adaptados, accesos, espacios de circulación y áreas de estimulación sensorial.
Los padres se organizaron y presentaron reclamos formales ante el Ministerio de Educación provincial y el municipio. Sostienen que, pese a haber participado en algunas etapas del proyecto, las modificaciones finales no respetaron las recomendaciones técnicas que habían aportado especialistas.
Desde el gobierno rionegrino, los funcionarios a cargo del proyecto desmienten las denuncias. Afirman que la escuela fue construida siguiendo todas las normativas vigentes de accesibilidad y que cuenta con las certificaciones correspondientes. Indicaron que se invirtieron más de 180 millones de pesos en la obra y que el edificio está en condiciones de recibir a los alumnos.
La institución, que funcionará como escuela secundaria para jóvenes con discapacidad intelectual y motriz, tenía previsto comenzar las clases en las próximas semanas. Sin embargo, la protesta de los padres podría demorar el inicio del ciclo lectivo. El caso pone en evidencia las dificultades que suelen surgir en la ejecución de obras públicas destinadas a sectores vulnerables, donde las especificaciones técnicas deben ser especialmente precisas.
Por el momento, las clases no comenzaron y ambas partes esperan que el conflicto se resuelva en los próximos días para evitar que los jóvenes pierdan días de escolaridad.