Dos motochorros asesinaron a un policía de franco para robarle la moto en Loma Hermosa
El agente fue sorprendido por dos delincuentes que le dispararon a quemarropa. El hecho quedó registrado en video y generó fuerte conmoción en la zona.
Un policía de la Ciudad de Buenos Aires fue asesinado esta madrugada en Loma Hermosa cuando dos motochorros lo interceptaron para robarle la motocicleta en la que circulaba. El agente se encontraba de franco de servicio al momento del ataque.
El hecho ocurrió alrededor de las 4:30 en la intersección de las calles Defensa y French, en el partido de San Martín. Según las primeras informaciones, los delincuentes se acercaron a bordo de otra moto y, sin mediar palabra, dispararon a quemarropa contra el oficial. Luego se apoderaron del rodado y huyeron con rumbo desconocido.
El policía, identificado como Pablo Marcelo Sosa, de 38 años, recibió al menos dos impactos de bala en la zona del tórax. Vecinos que escucharon las detonaciones alertaron de inmediato al 911. Una ambulancia del SAME arribó al lugar pero solo pudo constatar el fallecimiento de la víctima.
Fuentes de la investigación indicaron que el momento del ataque quedó registrado por una cámara de seguridad privada de una vivienda cercana. En las imágenes se observa claramente cómo los dos ocupantes de la moto se detienen a la par del policía, uno de ellos desciende y, tras un breve forcejeo, realiza los disparos. El video ya fue incorporado a la causa.
Personal de la comisaría 3ra. de San Martín y de la Policía de la Provincia de Buenos Aires montó un operativo cerrojo en la zona. Hasta el momento no se registraron detenciones, aunque se analizan las imágenes de otras cámaras de la zona para intentar identificar a los agresores.
La causa fue caratulada como homicidio en ocasión de robo y quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción N°5 del Departamento Judicial de San Martín, a cargo de la fiscal Adriana Palacios. Se espera que en las próximas horas se realicen las primeras medidas de prueba, entre ellas el relevamiento de las comunicaciones telefónicas y el análisis de las pericias balísticas.
El agente Sosa pertenecía a la División Operaciones Especiales de la Policía de la Ciudad y tenía más de 12 años de servicio. Según informaron fuentes cercanas, no registraba denuncias previas por amenazas ni había participado en operativos de alto perfil en los últimos meses.
Desde el Ministerio de Seguridad de la Nación y de la Ciudad de Buenos Aires se expresaron condolencias a la familia del uniformado y se comprometieron a brindar apoyo en la investigación. El cuerpo fue trasladado a la morgue judicial para la realización de la autopsia.
Este nuevo caso de violencia extrema contra un miembro de las fuerzas de seguridad reaviva el debate sobre la inseguridad en el conurbano bonaerense y los riesgos que enfrentan los efectivos incluso en sus horas de descanso. La investigación continúa en busca de los dos motochorros que cometieron el homicidio.