Los psicólogos coinciden: las personas cambian constantemente según las circunstancias
Pilar Sordo explicó en una entrevista con LA NACION cómo las experiencias de vida modifican la conducta humana y por qué el discurso interno resulta clave en ese proceso de transformación permanente.
Los psicólogos coinciden en que las personas no son entidades fijas. Cambian todo el tiempo, evolucionan y su conducta depende en gran medida de las circunstancias que les toca vivir. Esa fue la principal conclusión que expuso la psicóloga chilena Pilar Sordo en una entrevista reciente con LA NACION.
Sordo, autora de varios libros sobre comportamiento humano, analizó cómo las experiencias de vida moldean la forma en que las personas reaccionan, toman decisiones y se relacionan con su entorno. Según la especialista, nadie permanece idéntico a lo largo del tiempo. Cada etapa, cada golpe, cada logro, modifica el mapa interno con el que se navega la realidad.
"Las personas cambian permanentemente. Lo que fuimos a los 20 no tiene nada que ver con lo que somos a los 40 o a los 60", sostuvo la psicóloga. Esa transformación no es caprichosa ni aleatoria, sino que responde a un proceso adaptativo que el cerebro pone en marcha frente a nuevos contextos.
Uno de los aspectos que más destacó Sordo es el rol del discurso interno. La manera en que cada uno se habla a sí mismo termina definiendo, en buena medida, cómo se enfrenta a los desafíos. Un discurso interno crítico y rígido puede bloquear la capacidad de adaptación, mientras que uno más flexible y compasivo facilita los cambios necesarios.
La entrevista cobra relevancia en un momento en el que muchos porteños atraviesan situaciones de estrés económico, incertidumbre laboral y modificaciones en las rutinas diarias. Según la psicóloga, estas circunstancias externas aceleran los procesos de transformación personal, a veces de manera abrupta.
Los especialistas consultados por este medio coinciden en que la pandemia ya había dejado en evidencia esta plasticidad de la conducta humana. Aquellos que lograron modificar su diálogo interno fueron los que mejor pudieron adaptarse al aislamiento, al teletrabajo y a las pérdidas materiales y afectivas.
Pilar Sordo también hizo hincapié en la importancia de observar sin juzgar los propios cambios. "No se trata de ser otro, sino de entender que la versión actual responde a lo que la vida nos fue poniendo por delante", señaló. Esa mirada permite, según su criterio, reducir la culpa y la frustración que muchas veces acompañan los procesos de transformación.
Desde distintos enfoques de la psicología se remarca que la capacidad de cambio es una de las mayores fortalezas del ser humano. Lejos de ser una debilidad o una falta de carácter, la adaptación constante es lo que permite sobrevivir y, en el mejor de los casos, crecer frente a la adversidad.
En Buenos Aires, donde el ritmo de vida y las presiones económicas suelen ser intensos, entender este concepto puede ayudar a muchos a transitar con menos rigidez las etapas de crisis o de reinvención personal que se presentan con frecuencia.
La psicóloga recomendó prestar atención a las señales que el propio cuerpo y la mente envían cuando se enfrentan a nuevos escenarios. Reconocer esas señales permite intervenir a tiempo en el discurso interno y facilitar una evolución más armónica.
Aunque cada caso es particular, los expertos coinciden en que la terapia, la lectura, el ejercicio y el apoyo de personas cercanas son herramientas útiles para acompañar los cambios inevitables que trae la vida. No se trata de resistirse, sino de entender que formar parte del proceso es la única forma de no quedar afuera.