Policía embarazada de seis meses fue baleada por un compañero en una comisaría de San Juan
Una agente de la Policía de San Juan, madre de una nena de 8 años y con seis meses de embarazo, resultó herida de bala dentro de la comisaría donde prestaba servicios. Las autoridades investigan si se trató de un accidente por manipulación negligente del arma reglamentaria.
Una oficial de la Policía de San Juan que se encuentra embarazada de seis meses fue baleada por un compañero dentro de las instalaciones de una comisaría. El hecho ocurrió el lunes 21 de septiembre de 2026 y generó inmediata preocupación por el estado de salud tanto de la mujer como del bebé que espera.
La agente, que es madre de una niña de 8 años y lleva tres años en la fuerza, recibió un disparo en circunstancias que aún se están investigando. Según las primeras versiones, todo indica que se trató de un accidente vinculado a una maniobra negligente con el arma de fuego reglamentaria de uno de sus colegas.
El incidente se produjo en el interior del edificio policial, lo que sumó gravedad al caso al ocurrir en un ámbito que debería garantizar la seguridad de los efectivos. La mujer fue trasladada de inmediato a un centro médico donde se le brindó atención especializada, aunque al cierre de esta nota no se habían difundido detalles oficiales sobre su estado de salud ni el del feto.
Las autoridades provinciales abrieron una investigación interna para determinar las responsabilidades. Peritos balísticos y médicos legistas están trabajando en el caso para reconstruir con precisión lo ocurrido. Se espera que en las próximas horas se conozcan más precisiones sobre el tipo de lesión sufrida y el arma involucrada.
Este tipo de episodios genera interrogantes sobre los protocolos de manipulación de armas dentro de las dependencias policiales. En un contexto donde la formación continua y el respeto a las normas de seguridad son fundamentales, un hecho como este pone en foco la necesidad de reforzar las medidas preventivas.
Desde la fuerza de seguridad sanjuanina se limitaron a confirmar que se inició un sumario administrativo y que se está colaborando con la Justicia en la investigación penal correspondiente. La identidad de los involucrados no fue revelada por razones de reserva.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de las mujeres policías, especialmente cuando están en período de gestación. La agente, que ya había superado los primeros meses críticos del embarazo, ahora enfrenta una situación que podría tener consecuencias tanto físicas como emocionales para ella y su familia.