Por qué el arroz es el alimento más fácil de digerir según los nutricionistas
El nutricionista Diego Sívori explicó en LN+ los beneficios digestivos del arroz y desterró mitos sobre su valor calórico y su rol en la alimentación diaria.
El arroz se posiciona como uno de los alimentos más recomendados cuando se busca algo liviano para el sistema digestivo. Los nutricionistas coinciden en que no hay nada más fácil de digerir que un plato de arroz, especialmente en casos de molestias estomacales, recuperación post-operatoria o simplemente para mantener una alimentación suave.
Diego Sívori, nutricionista, visitó los estudios de LN+ este sábado 10 de octubre de 2026 para analizar el contenido calórico de diversos alimentos y, de paso, desterrar varios mitos que rodean al arroz. Según explicó, el arroz blanco cocido es particularmente gentil con el tracto gastrointestinal porque su almidón se degrada con facilidad y genera poca fermentación en el intestino.
A diferencia de lo que muchos creen, un plato de arroz no representa una bomba calórica si se controla la porción y los agregados. Sívori detalló que 100 gramos de arroz cocido aportan alrededor de 130 calorías, una cifra moderada que lo convierte en base ideal para comidas equilibradas. El problema, aclaró, no está en el arroz sino en las salsas, frituras o acompañamientos ricos en grasas que suelen sumarse.
El especialista también se refirió al arroz integral. Aunque este conserva más fibra y nutrientes, resulta ligeramente más difícil de digerir que la versión blanca, por lo que en momentos de inflamación intestinal o sensibilidad digestiva se recomienda priorizar el arroz blanco. Una vez superada la molestia, el integral puede reincorporarse para aprovechar sus beneficios en fibra.
Sívori desmintió la idea de que el arroz “hincha” o genera retención de líquidos de forma significativa. Al contrario, en dietas de fácil digestión se utiliza precisamente por su bajo contenido en fibra insoluble y su capacidad de absorber toxinas en el intestino. Por eso forma parte habitual de regímenes post-gastroenteritis o cuando se busca dar reposo al aparato digestivo.
Desde el punto de vista práctico, el arroz permite preparaciones simples y rápidas: hervido solo, en sopa o combinado con zanahoria y zapallo, opciones que mantienen su perfil digestivo amigable. Los nutricionistas recomiendan evitar el arroz frito o las preparaciones con mucho aceite si el objetivo es cuidar la digestión.
El especialista cerró su intervención recordando que ningún alimento es milagroso, pero dentro de las opciones de hidratos de carbono, el arroz blanco ocupa un lugar privilegiado por su tolerancia casi universal. Quienes padecen síndrome de intestino irritable o reflujo suelen encontrar alivio al incluirlo de forma regular en su menú.
En un contexto donde abundan las dietas restrictivas y la demonización de los carbohidratos, la intervención de Sívori aporta una mirada equilibrada: el arroz no solo es accesible y económico, sino que también es funcional cuando el cuerpo necesita alimentos que no demanden esfuerzo digestivo.