Milei entre EE.UU., China y el Congreso: swap renovado pero señales mixtas
El Gobierno ratificó su alineamiento con Washington mientras China extendió el swap por cinco años para evitar un default. En paralelo, la mesa política reordenó prioridades legislativas tras la caída de la Ley de Tierras y negocia con gobernadores del Norte Grande.
El Gobierno de Javier Milei sigue equilibrando su fuerte alineamiento con Estados Unidos y la necesidad de mantener abierta la relación con China, principal socio comercial y acreedor clave. Beijing renovó por cinco años el swap de monedas, un instrumento vital para las reservas del Banco Central que evita una situación de default técnico.
Sin ese acuerdo, las cuentas externas quedarían en rojo y el margen para operar en dólares se reduciría drásticamente. Desde el lado chino, la decisión se enmarca en lo que llaman “paciencia estratégica”: miran el largo plazo y prefieren no escalar tensiones.
Al mismo tiempo, llegaron señales contradictorias desde Buenos Aires. La suspensión de visas estadounidenses a funcionarios de una empresa argentina con vínculos chinos que opera en la Patagonia fue leída en Beijing como una intromisión en la soberanía nacional. Además, Argentina apareció en una lista de Washington de países que intermediarían bienes chinos, y el Ejecutivo ratificó su decisión de no hacer negocios con empresas estatales chinas, que son la mayoría en ese país.
¿Qué significa esto para las reservas? El swap renovado da oxígeno. Permite usar yuanes para pagar importaciones y despeja el horizonte inmediato. Pero las señales políticas mixtas complican la relación con el principal comprador de soja y el que más invierte en infraestructura en la región.
En el plano local, tras la derrota de la Ley de Tierras en el Congreso, la mesa política que preside Karina Milei se reunió para reordenar prioridades. El diagnóstico fue claro: hay que abandonar las “leyes ómnibus” que terminan trabadas por un solo capítulo. De ahora en más se enviarán proyectos cortos y puntuales.
Las iniciativas que ganaron prioridad son:
- Inocencia Fiscal II (con las modificaciones que pide la oposición)
- Reforma de la Carta Orgánica del Banco Central
- El “Super RIGI” para grandes inversiones
- Ley de defensa de la propiedad privada (sin las partes rechazadas)
- Cobertura de cargos vacantes en la Justicia Federal
- Proyecto sobre sociedades manejadas por inteligencia artificial
- Paquete de desregulación impulsado por Federico Sturzenegger
Los aliados piden incluir a los “buenos contribuyentes” en el proyecto fiscal. La Ley de Tierras volverá a comisión en versión recortada.
Negociaciones con gobernadores En paralelo, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, se reunió con los diez mandatarios del Norte Grande (Misiones, Formosa, Chaco, Salta, Jujuy, Tucumán, Santiago del Estero, La Rioja, San Juan y Catamarca). Los gobernadores anteponen los subsidios a cualquier otra agenda fiscal. Plantean que la ley de “zonas frías” debe contemplar las altas temperaturas y la falta de gas que los obliga a depender 100% de la electricidad.
Se acordó una reunión para el martes 18 de agosto con el ministro de Economía y la secretaria de Energía. Todavía no está definida la compensación que recibirían las provincias. En materia de infraestructura, el Gobierno avanza de manera desigual: transfiere rutas en San Juan, suma fondos en otras y hace inversiones directas en casos puntuales.
El riesgo país y la mirada de los inversores Con el riesgo país en alza, la Casa Rosada sabe que los mercados ahora miden más la capacidad de Milei para negociar en el Congreso que el ajuste fiscal en sí. Generar acuerdos políticos se volvió la variable clave para recuperar confianza.
En el peronismo, Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa se juntaron para empezar a delinear una estrategia electoral de cara a 2027. Del otro lado, el encuentro entre Mauricio Macri y Karina Milei busca aglutinar el voto de centroderecha para apoyar una eventual reelección.
En números, el swap renovado evita un agujero inmediato en las reservas, pero la inconsistencia en las señales hacia China genera ruido. Para el comerciante que mira el dólar blue y el tipo de cambio oficial, cualquier turbulencia externa termina traduciéndose en más inflación o menos crédito.
El desafío de las próximas semanas será ver si las leyes cortas y las negociaciones con gobernadores logran avanzar antes de que el mercado exija resultados concretos. Porque, como siempre en Argentina, los inversores terminan mirando el Congreso tanto como el Banco Central.