La Corte Suprema defendió su fallo sobre la Ley de Tierras y cuestionó los discursos de odio
El máximo tribunal emitió un comunicado oficial para aclarar que su decisión fue solo de carácter procesal y se ajusta a precedentes. Cuestionó además los discursos de odio generados tras el fallo.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación difundió este jueves un comunicado oficial en el que defendió el reciente fallo relacionado con la Ley de Tierras y cuestionó los "discursos de odio" que se generaron a raíz de la resolución.
El máximo tribunal buscó "despejar dudas a la opinión pública" y precisó que la decisión adoptada "solo se decidió un aspecto procesal". Según el documento, la medida "se ajusta estrictamente a todos los precedentes" de la Corte y no afecta otras medidas cautelares con el mismo objeto que se encuentran en trámite ante distintos tribunales.
El comunicado surge en medio de la polémica desatada por el fallo, que había generado interpretaciones diversas y fuertes reacciones en distintos sectores políticos y sociales. Desde el tribunal señalaron que la resolución no implica un pronunciamiento de fondo sobre la constitucionalidad de la norma, sino que se limitó a cuestiones de procedimiento.
"Los discursos de odio no contribuyen al debate sereno y racional que merece un tema de esta relevancia", indica el texto difundido por la Corte, en una clara alusión a las expresiones que circularon en las últimas horas tanto en redes sociales como en declaraciones públicas.
La Ley de Tierras, que regula la titularidad y extranjerización de tierras rurales en el país, ha sido objeto de múltiples presentaciones judiciales en los últimos años. El fallo en cuestión había suspendido de manera provisoria la aplicación de ciertos artículos, lo que motivó la aclaración del tribunal. El documento también subraya que el tribunal actúa dentro del marco de sus competencias constitucionales y que su rol es garantizar el debido proceso y la protección de derechos, sin inmiscuirse en debates políticos.
La aclaración llega en un momento de alta sensibilidad respecto al tema de la tierra y su regulación, con posiciones encontradas entre sectores productivos, ambientalistas y distintos bloques parlamentarios. Resta ahora aguardar cómo evolucionan las causas pendientes en tribunales de instancia inferior que abordan el mismo objeto.