Jorge Tartaglione: la mejor posición para dormir es de costado y del lado izquierdo
El médico explicó en detalle cómo armar el ambiente ideal para descansar y por qué dormir del lado izquierdo es la postura más saludable para evitar dolores y mejorar la digestión.
Dormir bien no es un lujo, es una necesidad que impacta directamente en la salud diaria. Jorge Tartaglione, médico especialista en medicina del sueño, detalló las claves para lograr un descanso reparador y evitó rodeos: la mejor posición para dormir es de costado y específicamente del lado izquierdo.
Según el especialista, esta postura favorece la digestión, reduce la presión sobre el corazón y ayuda a que el cerebro elimine mejor las toxinas durante la noche. Acostarse del lado derecho, en cambio, puede generar más reflujo y presionar algunos órganos internos.
Tartaglione también recomendó prestar atención a la ambientación del dormitorio. La habitación debe estar completamente oscura, fresca (entre 16 y 18 grados) y en silencio. El uso de cortinas blackout, un colchón adecuado y una almohada que mantenga la columna alineada son elementos básicos que marcan la diferencia.
Evitar pantallas al menos una hora antes de acostarse es otra regla de oro. La luz azul de los celulares y televisores inhibe la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño. En su lugar, sugirió leer un libro o realizar alguna rutina relajante.
Respecto a las posturas, descartó dormir boca abajo porque genera tensión en el cuello y la espalda baja. Boca arriba puede ser una opción para quienes no roncan, pero el costado izquierdo sigue siendo la ganadora según su experiencia.
Para quienes sufren dolores crónicos o problemas digestivos, cambiar de hábito puede llevar varias semanas, pero los beneficios aparecen rápido: menos despertares nocturnos, mejor humor al despertar y menos molestias musculares.
Tartaglione insistió en que no hay una solución mágica para todos, pero combinar una buena higiene del sueño con la postura correcta del lado izquierdo es lo que más resultados da en la mayoría de sus pacientes.
Si tenés problemas para conciliar el sueño o te levantás cansado, revisar estos puntos básicos puede ser el primer paso antes de pensar en medicamentos o estudios más complejos.