Sociedad

No es Palermo: este barrio porteño se transformó y es el segundo más caro para alquilar

Villa Devoto desplazó a barrios tradicionales y se consolidó como la segunda opción más costosa de la ciudad para quienes buscan alquilar. ¿Qué lo impulsó?

Publicado el 21 de julio de 2026, 13:45 hs

Calles arboladas y casas antiguas de Villa Devoto en Buenos Aires con carteles de alquiler
El Cronista

Villa Devoto ya no es solo el barrio de la familia y los jardines. En los últimos años se convirtió en el segundo más caro de la ciudad para alquilar, solo por detrás de Palermo. Según los últimos informes de portales inmobiliarios, el precio promedio de un monoambiente en la zona supera los 400 mil pesos mensuales, mientras que un dos ambientes ronda los 550 mil.

Lo que antes era un rincón tranquilo de la Comuna 11, con sus chalets ingleses y sus calles arboladas, hoy atrae a profesionales que buscan combinar calidad de vida con cercanía a la Capital. El cambio no fue casual. La pandemia aceleró la mudanza de mucha gente que huía de los departamentos chicos del centro y descubrió que en Devoto se podía tener un poco más de espacio sin pagar los precios de Palermo o Belgrano.

"Tiene algo de pueblo pero estás a 20 minutos de la 9 de Julio", cuenta Laura, que se mudó desde Almagro hace dos años. Su departamento de dos ambientes con balcón le cuesta 520 mil pesos. "Antes pagaba lo mismo por un monoambiente sin luz natural. Acá al menos tengo un árbol que veo desde la cama".

Los datos de Reporte Inmobiliario y de Zonaprop confirman la tendencia. Villa Devoto registró un aumento interanual del 180% en los valores de alquiler, impulsado por la demanda de familias jóvenes y profesionales remotos. Los locales comerciales también se transformaron: cerraron varias casas de antigüedades y abrieron cafés de especialidad, coworkings y gimnasios boutique.

El detalle que lo cambia todo es la combinación de bajo perfil con infraestructura. El tren San Martín tiene estación propia, hay bicisendas, plazas grandes y una vida de barrio que muchos extrañaban. Además, la zona de Devoto Village se convirtió en un polo gastronómico que compite con otros puntos de la ciudad sin la saturación turística de Palermo.

"La gente que viene no busca solo metros cuadrados, busca una forma de vivir", explica un corredor inmobiliario con oficina en la avenida Francisco Beiró. "Encuentran acá lo que ya no pueden pagar en Villa Urquiza o en Caballito. Y cuando llegan, se quedan".

Claro que no todo es idílico. Los vecinos de toda la vida observan con cierta nostalgia cómo suben los precios y cómo algunos edificios viejos son demolidos para hacer torres de pocos pisos. El equilibrio entre el Devoto de siempre y el que se pone de moda es frágil. Por ahora, el barrio sigue teniendo esa mezcla rara de tradición y novedad que lo hace atractivo.

Si seguís buscando alquiler, Villa Devoto ya no es la opción barata que era hace cinco años. Es, cada vez más, una elección consciente de quienes pueden pagar por un ritmo distinto dentro de la misma ciudad. Y eso, en un mercado donde los precios no paran de subir, dice bastante sobre cómo están cambiando los porteños y sus prioridades.

← Volver a Sociedad