El Gobierno prioriza el plan anticrisis ante la escalada de la inflación
Con el IPC de enero por encima de las expectativas, el Ejecutivo acelera medidas de contención para evitar una nueva corrida cambiaria y proteger el poder adquisitivo.
El Gobierno nacional definió como prioridad absoluta el despliegue del plan “anticrisis” para los próximos meses, según confirmaron fuentes oficiales tras la reunión de Gabinete de este martes.
La decisión llega en medio de una inflación de enero que superó el 4,5% según estimaciones privadas, lo que eleva la anual por encima del 200%. El equipo económico, encabezado por el ministro de Economía, busca estabilizar las variables financieras y evitar una nueva devaluación descontrolada.
El plan anticrisis contempla tres ejes principales: control de precios en la canasta básica, refuerzo de los programas de asistencia social y una renegociación acelerada con los principales acreedores para liberar dólares frescos. “No hay margen para experimentos”, resumió un funcionario con acceso directo al Presidente.
Desde el Banco Central ya se aplicaron medidas para contener la brecha cambiaria, que volvió a superar el 40% entre el dólar oficial y el blue. Analistas advierten que si no se logra bajar la inflación núcleo por debajo del 4% mensual, el plan corre serio riesgo de fracaso.
Para las familias, el impacto más inmediato será la extensión de Precios Justos hasta abril y el anuncio de un bono extraordinario para jubilados y beneficiarios de AUH antes de fin de mes. En paralelo, se acelera la discusión por la paritaria de marzo, donde los gremios ya anticipan pedidos superiores al 30% para el primer trimestre.
“La prioridad es clara: estabilizar primero, crecer después”, dijo el vocero presidencial en conferencia de prensa. Fuentes del Palacio de Hacienda agregaron que se evalúa la posibilidad de un nuevo swap de monedas con China para reforzar las reservas, que siguen en niveles críticos.
El plan anticrisis también incluye un monitoreo diario de los precios de los combustibles y de los alimentos importados, dos rubros que más inciden en la inflación de los últimos meses. Economistas consultados coinciden en que el éxito de estas medidas dependerá de la capacidad del Gobierno para generar confianza en los mercados.
Mientras tanto, en el Congreso ya se discute un proyecto de ley de emergencia económica que podría darle al Ejecutivo herramientas adicionales para intervenir en la cadena de precios. La oposición, por su parte, reclama mayor transparencia en el uso de los fondos públicos destinados a la asistencia social.
El próximo 15 de febrero se conocerá el dato oficial del IPC de enero, que será clave para calibrar el resto de las medidas. Por ahora, la consigna en el Gobierno es clara: el plan anticrisis no admite demoras.