El maíz alcanzó su valor más alto en un año y siete meses en Chicago
La posición septiembre cerró a US$193,50 por tonelada, impulsada por dudas sobre la cosecha estadounidense, problemas en Europa y trabas en las exportaciones ucranianas. La soja, en cambio, cerró con bajas.
El maíz volvió a ser noticia en los mercados internacionales. La posición septiembre en la Bolsa de Chicago cerró este lunes a US$193,50 por tonelada, el valor más alto desde hace un año y siete meses. En una sola rueda ganó US$3,05 y acumula una mejora sostenida en las últimas semanas.
En números: el precio actual representa un salto de más del 15% respecto a los valores de hace tres meses. Para los productores argentinos que venden maíz, este repunte llega en un momento clave, aunque el impacto directo en el bolsillo local depende de cómo se mueva el tipo de cambio y los derechos de exportación.
¿Qué está empujando los precios? Hay tres factores que los analistas destacan. En primer lugar, las dudas sobre el estado de la cosecha en Estados Unidos, donde las condiciones climáticas no fueron las ideales y hay preocupación por los rindes. En segundo lugar, problemas productivos en varios países de la Unión Europea que reducen la oferta global. Y tercero, las dificultades persistentes para exportar desde Ucrania, uno de los grandes jugadores del mercado mundial, que sigue afectado por la guerra.
Traducido al lenguaje del campo argentino: cuando el maíz sube en Chicago, el exportador local puede pagar mejor el grano al productor. Eso, a su vez, mejora la liquidez en el interior del país y puede terminar empujando algo de consumo interno y de exportaciones de valor agregado, como el pollo o el cerdo que se alimentan con maíz.
La soja, en cambio, no acompañó la tendencia. Terminó la jornada con bajas moderadas, lo que refleja que los problemas de oferta no son uniformes entre los principales commodities agrícolas. Mientras el maíz se vio más afectado por la incertidumbre climática y geopolítica, la oleaginosa respondió a otra dinámica de stocks y demanda.
Para ponerlo en contexto, el último pico similar de maíz se había registrado a principios de 2025. Desde entonces, los precios habían bajado de manera consistente hasta que, en las últimas semanas, los informes del USDA y las noticias desde Europa y el Mar Negro empezaron a cambiar el panorama.
¿Qué significa esto para el productor argentino? Si la tendencia se mantiene, es probable que veamos mejoras en los precios que se pagan en el mercado local, aunque siempre hay que descontar el tipo de cambio, los costos logísticos y las retenciones. Para el que tiene que decidir cuándo vender, este repunte genera una oportunidad que no se veía desde hace más de un año y medio.
Los analistas coinciden en que la volatilidad va a seguir siendo alta en los próximos meses. Todo dependerá de cómo evolucione el clima en el hemisferio norte y de la resolución de los cuellos de botella en el comercio global de granos.
Fuente: La Nación